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Encuentros - Privado (Ha Neul)

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Encuentros - Privado (Ha Neul)

Mensaje por Invitado el Miér Mayo 02, 2012 8:52 am

Había estado recorriendo durante días la zonas costeras y los barrios más marginados de la ciudad. Allí varios grupos de seres parecían mantener en orden el caos, al menos los grandes demonios parecían situarse en las zonas más codiciadas y prestigiosas. El bullicio de las calles más elegantes, o las más transitadas por una marea de almas de distinto inicio y recorrido, era ensordecedor. El motor de los grandes coches, las motocicletas más potentes o simplemente la música estridente de locales de moda parecía ser lo habitual. Decidí internarme por uno de los barrios más taimados de Sunset, allí alguien podía necesitarme lejos de los negocios más deslumbrantes.

Una pequeña tienda llamó mi atención. Poseía un aroma fresco, como si la naturaleza surgiera entre las baldosas de aquel lugar. Mis ojos se dilataron maravillados por la idea de socorrer el pensamiento de un erudito. Podía sentir el discurrir de sus pensamientos como si fueran melodiosas notas musicales. Sonreí acomodando mi guitarra en la espalda mientras acomodaba mi gabardina gris algo desgastada.

Me pregunté cual sería la visión que tendría de mi. Esperaba que no fuera la de un niño, pues solían ser demasiado complacientes conmigo, ni la de un joven, ya que a los jóvenes no se les tiene en cuenta en la mayoría de las veces. Los asiáticos siempre habían tenido cierto respeto a sus mayores, como en toda cultura antigua poseían cierto amor hacia la cultura y la sabiduría que podía contener un hombre maduro o una mujer llena de arrugas. La belleza de la vejez había sido desterrada por el amor a lo plástico e impuro, como ocurría desde hacía más de cuatrocientos años. La belleza estaba en lo joven, no en lo viejo, pero los asiáticos, fueran del país que fueran, parecían albergar aún ciertas reticencias a desechar lo antiguo sólo por ser antiguo.

-Buenas tardes.

El sol ya no estaba en todo lo alto, la hora del almuerzo había pasado hacía unas horas. Era el tiempo del té y las pastas, un tiempo en el cual las tiendas no solían tener mucha clientela. Por ello no me pareció extraño que estuviera sola.

-¿Le importa que mire alguno de sus libros? Tan sólo he venido aquí guiado por mi curiosidad.
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Re: Encuentros - Privado (Ha Neul)

Mensaje por Invitado el Miér Mayo 02, 2012 10:02 pm

En aquellos días parecía que mi vida estaba dando palos de ciego, yendo a la deriva o, mejor dicho, descontrolándose más de lo debido. En ocasiones era demasiado controladora, tenía todo perfectamente planeado al milímetro y me costaba romper con las rutinas que me había ido formando a lo largo del tiempo. A pesar de que la monotonía muchas veces me terminaba por ahogar y asfixiar, la prefería a los cambios drásticos de dirección. De vez en cuando lo deseaba y lo anhelaba, tener nuevas aventuras, sentir que estaba viva por algo más que porque sentía mi corazón latiendo en el pecho y por ser consciente de mi respiración. Aquella noche, hacía ya varias semanas, había deseado algo que me diera un motivo por seguir hacia delante y lo había encontrado con creces.

Lo que hasta hacía poco era prácticamente imposible, sucedía. Tenía el móvil sobre el mostrador porque era una buena forma de darme cuenta si me llegaba algún mensaje mientras me concentraba en el libro que tenía entre las manos. Escrito en mi lengua materna, me resultaba fácil y atrayente, sobre todo porque hablaba de la medicina tradicional. Era un sencillo tomo, sin título en la portada, que llevaba conmigo más tiempo de lo que uno podría imaginarse. Las hojas estaban gastadas por el uso y había anotaciones a los márgenes hechos de mi puño y letra algunos, pero otros gracias a la mano de conocidos y amigos. Cuando escuché las campanillas alcé la mirada en parte sorprendida porque era esa hora en la que solía estar más tranquila. Al ver aparecer al hombre me levanté de la banqueta en la que me encontraba.

Bienvenido.

Mi cuerpo se movió de forma automática en una inclinación de respeto. No sabía exactamente la edad que podría tener, pero a mis ojos era un hombre mayor que bien podría estar en sus sesenta. Lo cierto es que a pesar del tiempo o quizá precisamente por este, no era capaz de identificar la edad de forma correcta. En ese momento escuché el pitido de la tetera que tenía al fuego en la trastienda y sonreí brevemente.

Por supuesto, puede mirar todo lo que guste. Si necesita ayuda por favor dígamelo.— me moví saliendo del mostrador mientras me acercaba hasta la cortinilla que separaba de la parte trasera de la tienda. —¿Le gustaría acompañarme con un té?

No me parecía considerado tomarme yo uno mientras él se encontraba en la tienda y, por otro lado, dejar que se enfriara —al menos para mí— tampoco era una opción.
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Re: Encuentros - Privado (Ha Neul)

Mensaje por Invitado el Jue Mayo 03, 2012 7:33 am

No me equivoqué al respecto. Ella era una mujer bastante considerada y su tienda poseía un orden agradable. Los libros resaltaban sobre los demás objetos, con sus tomos gruesos y sus letras doradas. Respondí su saludo con una gentil sonrisa calmada. Pude ver en sus pupilas mi aspecto y eso me animó a estar más sosegado aún. Me sentía cómodo con mi aspecto más maduro, aunque mi aspecto real era más parecido al joven que al anciano.

-¿No será molestia?

Comenté algo sorprendido por su agradable invitación. Recordé aquellos días en China, Corea y Japón. Había viajado por aquellos países durante varias décadas. También estuve en la India y Arabia. Países que amaban la sabiduría, poseían cierto amor hacia los sabios y los ancianos. La admiración que tenían hacia los libros era para mí extremadamente agradable. Sin embargo, de todos, los chinos y coreanos fueron los más atrayentes hacia el sentido de las letras.

-No deseo que se moleste y si desea puedo venir tras su momento de descanso.

Mis manos habían quedado sobre los tomos de un libro. El libro que acariciaba con cierto cuidado al notar sus años era sobre ángeles. Hablaba sobre los beneficios de llevar una vida acorde a la bondad y como poder llamarlos. Yo mismo poseía un ejemplar. Siempre me pareció curioso como algunas personas se sentían atraídas por la bondad. Sin embargo, no era necesario tanto alboroto para llamarnos. Nosotros aparecíamos cuando menos se esperaba y ayudábamos cuando más se necesitaba.

-Posee libros muy curiosos, son todos sobre el mundo y sus criaturas. Libros muy atractivos e interesantes, no me he equivocado al entrar en este lugar.

Me giré hacia ella con el libro entre mis manos. Sostenía aquel grueso ejemplar mientras la observaba. Deseaba leer su aura mientras conversábamos. Parecía nerviosa esperando llamadas. Sonreí como lo haría un padre al descubrir un pequeño secreto de su hijo, como el ángel que era ante las curiosas circunstancias de cada uno de los humanos que quedaban frente a él. Di un par de pasos hacia ella extendiendo el volumen.

-Los libros esotéricos son muy interesantes, los libros sobre el bienestar de las almas y la llamada a lo positivo aún más. ¿Tiene más libros como este?
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Re: Encuentros - Privado (Ha Neul)

Mensaje por Invitado el Sáb Mayo 05, 2012 11:41 pm

Sonreí de forma automática ante las formas del hombre. Ese era una de las razones por las que por regla general me encontraba mucho más en consonancia con las personas más mayores que con la juventud. Podía notar cómo mantenía esa cortesía a la que había estado acostumbrada toda mi vida y que parecía que se iba perdiendo con el paso del tiempo. Negué con suavidad ante sus palabras.

No es ninguna molestia, el té ya está preparado y siempre es placer poder tomarlo en compañía.

Lo era. Siempre lo era. Una taza de té y una conversación era uno de los placeres que podía tener en mi vida. Me gustaba, además, tomarlo con calma y degustarlo. No se tomaba únicamente por el sentido del gusto, sino que era la situación en sí: los gestos y las palabras, los movimientos y las miradas, lo que hacía que tomar el té fuera toda una ceremonia. Recuerdos de mi madre enseñándome tanto a prepararlo como a servirlo vinieron a mi mente, recuerdos felices que pronto amenazaron con empañarse con nubes de tormenta, porque no había sido justo —al menos en mi corazón— que se hubieran ido tan pronto.

Agradecí que él siguiera hablando, que me preguntara, que me tendiera un hilo invisible para volverme a traer a la realidad. Además había dado con un tema que era una auténtica debilidad para mí: los libros. Me hubiera gustado decir que tenía una memoria prodigiosa y que recordaba absolutamente todo lo que había leído a lo largo del tiempo, pero sería mentir y a mí no me gustaba hacerlo. Los libros eran mis eternos compañeros desde que tenía uso de razón, prácticamente. Había sido extraño en una mujer aprender a leer y a escribir, pero como en todo mi familia no era convencional y habían considerado que la educación y el conocimiento era algo a lo que todo el mundo debería tener acceso, al menos mi madre y mi abuela. Había tenido suerte en ese sentido, por nacer en una familia como la que había nacido.

Hay una sección en la tienda sobre ello, pero si necesita alguno de un tema en particular o tiene un título puedo encontrárselo.— si no era de la forma más normal, siempre podía haber algún ejemplar interesante en la Biblioteca que había ido formando con el tiempo y siempre, con cuidado, podía hacer una copia. No era la primera ni sería la última vez. — Hay que tener pequeñas llamas de esperanza ¿no le parece?— le sonreí, para después moverme en dirección a la trastienda. — Si me da unos minutos sacaré el té, puede dar una vuelta por la tienda o acompañarme, como prefiera.
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Re: Encuentros - Privado (Ha Neul)

Mensaje por Invitado el Dom Mayo 06, 2012 10:47 am

Sus palabras amables iban siempre acorde a sus modales aprendidos en su infancia. Sin duda era una mujer que poseía mayor edad de la aparente, alguien que recordaba como fue el mundo. Podía ver en su alma ese nerviosismo que le evitaba concentrarse, quizás el té con ella sería muy productivo. El libro que sostenía entre mis manos era muy llamativo, tal vez lo adquiriría después de todo. Siempre encontraba un buen motivo para poder hacerme con una obra nueva para mi colección, en ocasiones ya conocía su contenido como era el caso y sólo deseaba tener un nuevo ejemplar con unas tapas más robustas.


-Estaré encantado entonces de tomar té con usted.


Sonreí atento a sus pasos hacia la trastienda, pero desvié la mirada hacia las numerosas estanterías. Los objetos que allí se acumulaban también tenían su importancia. Había barajas de cartas, algunas semillas de plantas usadas para amuletos, pequeñas piedras que decían atraer las buenas energías, baritas de incienso, bolsas para guardar ingredientes y varias figuras que no comprendía del todo su significado. Pero lo importante y predominante allí eran los libros. Libros que contenían parte de los secretos del mundo.

Mis ojos se movían con curiosidad en cada uno de los tomos mientras aguardaba su regreso. Me agaché para contemplar a la perfección aquellos que quedaban a la altura de mis rodillas, cuando entonces lo sentí. Energía negativa que se contoneaba por la tienda. Al incorporarme la vi, un demonio de rango inferior sonriendo de forma cruel. Yo simplemente sonreí con la amabilidad que siempre había poseído, incluso para mis atacantes. Ella se movió hacia mi, quizás pensando que no me defendería. Mi espada apareció en mi mano y se enterró en ella mientras mi mano izquierda acarició su rostro llenándola de la virtud que yo poseía. Aquel ente se desvaneció, como mi espada.

Era un susurrante, así los conocía. Había llenado de inseguridades a la dueña de la tienda. Sin duda alguna, aunque desapareciera permanecería ese poder dominándola. Parecía preocupada por una persona, pero no era un ángel que se involucrara en exceso en las vidas ajenas. Tan sólo le regresaría la templanza necesaria para alejar los miedos, dejar de caer en ciertas dudas y elevar su lado racional sobre cualquier manipulación sufrida.

Quedé de pie con el libro entre mis manos nuevamente, pues a causa de la lucha se había caído en mis pies. Sacudí la pasta del libro y comprobé que no estuviera dañado. Sonreí animado al comprobar que estaba intacto.
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Re: Encuentros - Privado (Ha Neul)

Mensaje por Invitado el Lun Mayo 07, 2012 12:28 am

Asentí con suavidad ante sus palabras y me perdí entre tras la cortinilla mirando por un momento la mesa de trabajo donde descansaba el pequeño brote de Aloe Vera que en unos días entregaría a Junsu. Sin embargo mi atención pronto se desvió hacia la tetera y me acerqué a la pequeña cocina para cerrar el fuego. Con cuidado la retiré, intentando no quemarme, y comencé a preparar una bandeja donde coloqué con cuidado dos tazas de loza con su correspondiente azúcar puesto que no sabía si a mi acompañante le gustaría así o no. Por mi parte no solía tomarlo con azúcar porque sería perder el sabor original.

Era té rojo, el té más clásico, con un poco de ginseng que solía utilizar cuando sentía que mi cuerpo y mi mente estaban fatigados. Era difícil encontrarlo, puesto que venía de importación y era caro, excesivamente caro. Sin embargo lo había utilizado durante toda mi vida y era muy difícil cambiar las viejas costumbres. Tomé la bandeja con cuidado de que no se cayera nada y me moví para salir de la trastienda, girando mi cuerpo para impedir que la cortina hiciera que todo se tambaleara y se cayera, llegando justo en el momento en el que el hombre se agachaba para recoger el libro que se encontraba en el suelo.

¿Se encuentra bien?— le pregunté mientras me acercaba hasta una pequeña zona de lectura que había en la tienda, un rincón especial donde había un par de sofás y una mesita en medio, junto con lámparas. No era muy utilizado puesto que la gente por regla general no se quedaba el tiempo suficiente como para utilizarlos, pero me había parecido interesante tenerlo. Me agaché para posar la bandeja y le miré entonces. — Por favor, siéntese, no sé si le agrada el té rojo.

No a todo el mundo le gustaba, pero era uno de mis favoritos. Fue entonces cuando sentí una especie de cosquilleo que hizo que frunciera el deño, pero al mirar a mi alrededor parecía que todo se encontraba como debería estar. Me arrodillé junto a la mesita porque me resultaba mucho más fácil servir el té de esa manera y tomé la tetera apoyando mi mano izquierda en la muñeca para ayudarme en el proceso de verter el té sobre la taza, en un movimiento que había hecho cientos de veces.

Usted me dirá.
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Re: Encuentros - Privado (Ha Neul)

Mensaje por Invitado el Lun Mayo 07, 2012 1:07 pm

-Estoy muy bien, ahora estoy muy bien.

La perturbación de aquel ser había finalizado, sentía a varios por la zona rondando como si estuvieran buscando el panal con la miel más deliciosa. Si cerraba los ojos podía escucharlos zumbar, sus murmullos no eran nuevos para mi. No sabía si tenían organización o simplemente lo realizaban por puro instinto y oscuro placer. Ellos se alimentaban del pesimismo, la codicia, indecisiones que llevaban por mal camino y tropiezos de las almas a las cuales enviaban directas al infierno. Seres como aquellos eran los que alejaba, una lucha sin cuartel que comenzó con el inicio de los tiempos y no tenía aún fecha final.

-Me agrada el té por regla general.

Dije aproximándome a la pequeña estancia, un tímido rincón donde poder conversar. Un pequeño mundo. Tal vez era su pequeño mundo dentro de otro algo mayor. La bandeja era pequeña y redonda, las tazas parecían de un juego de té antiguo y el lugar rezumaba paz. El sentimiento que ella pudo percibir como un pequeño escalofrío, una sensación extraña, era la ruptura del lazo con aquel engendro.

-Perdone si la ofendo, si bien es mi deber preguntarle pues parece alguien coherente y razonable. ¿Se encuentra preocupada? Pude notar como miraba el teléfono móvil. Además, parece agotada y algo intranquila.

Pese a la ruptura de lazos aún mantenía su poder sobre ella, una de mis manos fue a su brazo derecho acariciando este desde el hombro al codo. Mi sonrisa gentil y taimada, llena de sosiego, sería el truco que desviara su vista de mis dedos. Brillaron unos segundos con cierta luminosidad introduciéndose bajo su ropa, perforando su piel y llegando a su alma.

-Soy un desconocido, pero usted me ha ofrecido hospitalidad y yo puedo ofrecerle ayuda.
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Re: Encuentros - Privado (Ha Neul)

Mensaje por Invitado el Mar Mayo 08, 2012 5:09 am

No a todo el mundo le gustaba el té, muchos preferían el café. Conocía a demasiadas personas que consideraban el té poco más allá que “agua sucia” sin ningún sabor. Sin embargo, para mí, era todo un ritual que había que perdurar. Eché la medida justa en la taza para después moverme ligeramente para servir el mío en unos gestos precisos antes de dejar la tetera a un lado. Justo después escuché sus palabras y sentí ese leve gesto en mi brazo. Mi mirada se fijó en sus ojos y pude sentir como si una tranquilidad se asentara en mí en el momento en que sentí ese simple roce.

Esa sensación conocida que un día en el muelle había tenido con Olivia y que ahora parecía que ser repetía. Le miré con curiosidad, pero no me alteré por su pregunta ni por sus palabras. No era una persona dada a hablar sobre mis asuntos, por regla general era bastante cerrada, pero el hombre que tenía delante de mí —quizá por su edad, por esa sabiduría que se podía ver en el fondo de sus ojos— me daba confianza y en cierta manera, sentados delante de una taza de té, las confidencias salían tan rápido como podían hacerlo delante de un bol de helado en el siglo XX y XXI en miles de series americanas.

Por favor, siéntese.— le comenté, ajena a que había habido algo más que un roce. Le sonreí una vez más mientras le acercaba una de las tazas mientras tomaba la mí rodeándola con las manos y quedándome unos segundos en silencio. — Hasta hace unas semanas era una superficie de agua sin ninguna turbación, pero supongo que las cosas suceden por una razón y ha cambiado.— mi mirada se desvió un instante hacia el móvil que descansaba sobre la superficie de madera del mostrador, antes de volver mi atención al hombre que se encontraba conmigo. — Es curioso cómo alguien no está demasiado apegado a la tecnología, varía sus hábitos por una persona ¿no le parece?

Decían que a veces uno abría el corazón más fácilmente con personas desconocidas, como si se abriera una válvula que nos permitiera ser sinceros, sin dobleces cuando considerábamos que no volveríamos a verlo, que no nos conocía. Era el efecto que sufrían muchas veces los camareros de los bares o esa persona que de repente se cruza en tu vida. Además, había algo en él que impulsaba a hablar aunque no fuera de forma directa, no abriera mi corazón de repente. Y tampoco estaba segura de qué era lo que veía en mí. Sí, inquieta y cansada, demasiado ocupada en pensar como para dormir en condiciones y con necesidad de algo como el ginseng como para poder ir caminando hacia delante.
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Re: Encuentros - Privado (Ha Neul)

Mensaje por Invitado el Miér Mayo 09, 2012 3:17 am

Esbocé una sonrisa cómplice cuando habló de cambios, apertura de su barrera, un comienzo para comenzar a creer en algo más allá de la vida cotidiana. En ocasiones encontraba a filósofos que se mantenían estáticos en su pedestal y jamás se bajaban de él, olvidaban por completo el relacionarse con otros y finalmente acababan sepultados por haber olvidado lo más básico. Lo básico en el hombre es la sociedad, sin sociedad no son nada. El contacto humano, la conversación y unos segundos de meditación sobre las palabras del contrario son importantes. Algunos creen que en épocas tan oscurantistas, crueles, llenas de sangre y codicia la conversación no interesa, sólo interesa el ruido de las espadas. Con espadas no se logra nada, primero hay que plantar la semilla e intentar cultivar con calma. La paciencia y tenacidad son necesarias para conversar. Ella estaba en ese punto, intentando salir de su pedestal y con miedos de terminar en el suelo.

-Todos cambiamos con el paso de los años, por ello debemos meditar.

Tomé asiento quedando frente a ella con la taza entre mis manos, de igual modo que ella hacía. Mis ojos buscaban en los suyos las palabras adecuadas para transmitir mi poder, ayudándola así a estar aún más calmada para meditar sus siguientes pasos sin miedo.

-Los cambios pueden provocar miedo, esos miedos atraen susurrantes y los susurrantes nos inquietan hasta tal punto que terminan dejándonos estáticos. Si los miedos te dominan acabas hecha una estatua en medio de una selva. En esa selva siempre hay peligros mayores y debido a ese estatismo caes en su dominio.

Me llevé la taza a los labios para dar un trago de aquel té. Recordé los años en Londres, como amaba caminar por las calles húmedas de Londres y luego tomar un té. El té con pastas de menta y chocolate amargo, un té distinto al asiático y sin embargo con un ritual tan exacto, aunque algo menos laborioso y hermoso.

-No se alarme, pero debe estar alerta. Hay fuerzas oscuras que son imperceptibles y se alimentan de nuestros miedos. Ellos susurran dudas y nosotros debemos tener la voluntad para acabar con ellas. Razonar, reflexionar, meditar o conversar; llames como llames a ese momento donde tu juicio prevalece a tus miedos.

Reí bajo quedando en silencio nuevamente, dejando que la estancia se volviera cómoda para esa pausa entre nosotros.

-Lamento mucho mi monólogo, pero los viejos somos así.
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Re: Encuentros - Privado (Ha Neul)

Mensaje por Invitado el Miér Mayo 09, 2012 4:37 am

Escuchar era algo que se me daba bien. Prefería hacerlo a hablar yo, quizá porque estaba más acostumbrada, quizá porque era bastante reacia a contar demasiado sobre mí misma. Quizá porque había descubierto que si uno dejaba de escuchar su propia voz y se concentraba en lo que sucedía a su alrededor, entonces podía aprender mucho más. Conocer lo que otras personas pensaban y opinaban, nos enriquecía. Sin embargo, no todo el mundo estaba dispuesto a hacerlo y el sentirse el centro del universo llevaba en más de una ocasión a terribles consecuencias.

Las palabras del hombre que tenía delante de mí eran escuchadas, analizadas y catalogadas. Mis ojos oscuros chispearon con curiosidad cuando habló de los susurrantes, sintiendo el aguijonazo de la curiosidad. Esa curiosidad era lo que me había hecho seguir hacia delante a través el tiempo, lo que había hecho que mis pies se movieran en una u otra dirección, lo que había conseguido desempolvarme cuando me sentía demasiado estática. El ansia de conocimiento, que iba unido, había hecho que me adentrara en diversas situaciones con un mejor o peor final.

Sentía el calor de la taza entre mis manos y cuando me la llevé hasta los labios, tanteando el contenido todavía caliente, aspiré el aroma conocido que me proporcionaba paz. No dejábamos de ser animales de costumbres, que nos sentíamos desconcertados cuando las cosas cambiaban. Aquello, ese simple gesto que había perdurado en mi monotonía a pesar de todo, era una de las tantas anclas que me traían de vuelta cuando era necesario. Romper con lo que había sido mi vida hacía que temiera las consecuencias, por lo que asentí por un momento a sus palabras antes de bajar de nuevo las manos dejando la taza sobre la pequeña mesita sin apartar las manos que la rodeaban.

No sé disculpe, hay sabiduría en sus palabras.— contesté finalmente, dejando que la admiración y la curiosidad que había provocado en mí se trasluciera en la entonación que había utilizado al decirlas. No eran gestos falsos, sino que era verdadera. Como siempre, los años pasados habían dado un conocimiento que muchas veces no se encontraba en los libros. — Tiene razón en creer que hay miedo. Es difícil romper las costumbres, dar un paso hacia delante cuando puede haber un abismo y romper con la seguridad que es el “umbral de casa.— bajé la mirada hacia la taza de nuevo con el rostro pensativo. — Llevo demasiado tiempo evitando relacionarme demasiado con las personas que me rodean, es difícil hacerlo cuando sabes que antes o después se marcharán de tu lado por una u otra razón. Ahora, sin embargo, hay turbaciones y estoy un tanto… descolocada.

Por decirlo de forma suave. Sentía que en cierta forma daba palos de ciego. La amistad era un bien escaso, la confianza no era algo que se daba a cualquiera, los sentimientos y las sensaciones que revoloteaban a mi alrededor y en mi propio interior tenían que ser clasificadas, pero por mucho que siguiera pensando en ello casi de forma permanente, no me había parado a hacerlo. Por miedo.

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Re: Encuentros - Privado (Ha Neul)

Mensaje por Invitado el Vie Mayo 11, 2012 9:22 pm

Conocía bien el miedo que ella poseía. En ocasiones adentrarnos en la jungla que era esta sociedad nos atemorizaba, pensábamos que siempre íbamos a topar con la maldad. Sin embargo, aún existía belleza en los ojos de una madre, esperanza en la mirada perdida de un anciano cuando contempla un nacimiento y fortaleza en el espíritu de los jóvenes. Era cierto que una capa de densa oscuridad descendía hasta dejar al mundo sin luz, sin embargo en el alma de cada uno de nosotros existía una llama que ardía.

-Ponemos frontera a todo aquello que nos cambiará inevitablemente. No todos los cambios son beneficiosos, pero todos hay que afrontarlos. La vida es un recorrido y ya lo hemos iniciado, no podemos detenernos y dar la vuelta.

Di un sorbo del té mientras meditaba sobre los sentimientos que revolvían su alma, había algunos llenos de miedo que aunque en su pureza eran sanos cuando se cubrían con oscuridad podían ser tóxicos. Suspiré pesado murmurando en mis adentros las palabras en hebreo mientras dejaba reposar la taza sobre la superficie lisa de la mesa, estiré una de mis manos y apreté su brazo transmitiendo, o más bien canalizando, mis buenos deseos. El aura de la joven comenzó a resplandecer ante mis atentos ojos, pronto esta se volvió sosegada y pronto podría pensar con libertad.

-No temas a tus sentimientos, lo nuevo no siempre es malo. Piensa la felicidad que te reportará el conocer a otros, ser tu misma te hará ser amada por quien eres. No eres una muñeca para quedar en tu jaula de cristal, eres una mujer que necesita saber que sigue viva. Medita tus acciones, pero no dejes parados tus pies.

Deseaba que la felicidad llegara a su vida con el amor de aquellos que la rodeaban. Había permanecido demasiados años en silencio meditando consigo misma, sin un diálogo fluido más allá de los libros y de las escasas personas que se atrevían a conocerla.

-Confía en aquellos cuyos ojos están limpios de toda maldad, sé que podrás verlo.

Había varias criaturas que la habían rodeado. En su alma podía leer las sonrisas que se habían ofrecido, la ayuda que se habían tendido. Dos asiáticos en especial, ambos conectados a la naturaleza como ella, parecían ocupar los primeros lugares. La esperanza en este mundo estaba en poder tomar fuerza aunando almas, fortaleciéndolas y emergiendo con un solo grito. La unión hace la fuerza.

-Recuerda, el camino es más liviano cuando hay seres amados que pueden compartir contigo sus opiniones. En un mundo tan tecnológico lo más importante es el calor de la amistad, sé que teme a eso. Al amor que puede surgir entre quienes eran extraños. Deje que la amistad crezca y que ese sentimiento la llene de paz.

Cuando me hallaba entre mis hermanos encontraba la paz. Shamuel era un despistado demasiado jovial, pero su espíritu me hizo sentirme en paz y dichoso de estar junto a él aquellas horas. Un buen amigo, un gran hermano. Como él para ella estaba siendo aquellos jóvenes, aunque había un lazo con mayor fuerza entre uno de ellos. Sin embargo, lo primordial era que ella alejara sus dudas y razonara sobre los sentimientos, los buenos sentimientos. El hombre debía atarse a ellos, pues sin maldad no existía oscuridad y sin oscuridad los demonios se debilitaban. No siempre hay que danzar con espadas para lograr vencer.

-El té está delicioso.

Susurré regresando mis manos a la taza para beber con cautela.
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Re: Encuentros - Privado (Ha Neul)

Mensaje por Invitado el Vie Mayo 11, 2012 11:44 pm

Aquel hombre hacía que me sintiera bien, como si el tiempo se hubiera detenido o, mejor dicho, como si las agujas del reloj hubieran dado marcha atrás y estuviera delante del que había sido mi maestro. Ambos tenían esa forma de hablar, de comportarse y de moverse que hablaban de la sabiduría que sus palabras y sus ojos mostraban. Esa sensación de paz que solo muy contadas personas tenían y que significaba que se sentían bien consigo mismas. No todo el mundo podía decir lo mismo, ni siquiera los seres que más habían habitado sobre la tierra. Era un estado al que se llegaba con mucho tiempo hablando consigo mismo, pero también con los demás. Era un tipo de saber estar que se daba gracias al tiempo y a las vivencias, tanto buenas como malas. Incluso en ocasiones casi me atrevería a decir que precisamente las segundas eran las que más hacía que una persona madurara. El dicho “lo que no te mata te hace más fuerte” tenía mucha razón, al menos cuando no te dejaba herido de gravedad.

Escuché sus palabras, dando pequeños sorbos al té por el placer de sentir su sabor y notar esa calidez que desprendía. Mis manos, que muchas veces se encontraban frías, habían entrado en calor y me había adentrado en ese estado de ánimo en el que uno suele meterse cuando se siente cómoda con la otra persona. Le miré con curiosidad porque parecía que leía en mí como si fuera una especie de libro abierto, intente ver más allá de las apariencias, algo que me indicara qué era lo que hacía que me sintiera bien a su lado, que me impulsara a abrirme y decirle lo que pensaba. Volví a sentir esa calidez que recorría mi cuerpo ante su contacto y sonreí. En cierta manera se asemejaba a lo que había sentido no hacía mucho tiempo cuando me había encontrado con Olivia.

Estoy tan acostumbrada a estar sola o a que solo rocen un poco la superficie, que permitir que alguien eche a bajo las barreras me pone nerviosa.— confesé, mientras bajaba la mirada mirando la superficie líquida con gesto pensativo. —No sé si seré capaz de dejarme llevar, de permitir que entren a mi vida o si me giraré con rapidez cuando vea que han llegado a punto demasiado peligroso. En ocasiones me siento tan torpe…— tomé aire como si de esa manera fuera a tranquilizarme, arrugando por un instante la nariz y le miré a los ojos entonces. —Es como si tuviera que volver a aprender todo de nuevo cuando me relaciono con otras personas, como cuando llegas de nuevas a un lugar donde inevitablemente te tienes que relacionar y no sabes bien cómo comportarte.— una pequeña risa se escapó entonces de mis labios, antes de volver a dar un pequeño sorbo a la taza aspirando el aroma que sabía que me tranquilizaría. —Y sin embargo hacía mucho, mucho tiempo que no me sentía tan viva como me siento estos días.

A pesar de los nervios y la curiosidad, a pesar de los miedos, me sentía viva, llena de energía como si fuera una batería que estuviera cargándose de forma constante. El contacto humano, más allá de los clientes de la tienda o de Alexandría, había hecho que quisiera más.
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Re: Encuentros - Privado (Ha Neul)

Mensaje por Invitado el Dom Mayo 13, 2012 9:34 am

-Todos somos torpes, pues como bien dices cuando conoces a una persona debes aprender a conocer como relacionarte. Temes decir algo incorrecto, pero con las palabras justas podrás enmendar los errores si los cometes. Si la persona posee buen corazón comprenderá que fue un error, no tomará importancia sobre este y seguirá a tu lado.

Notaba como deseaba abrirse a las personas que estaba tratando. El amor de la amistad, un tipo distinto de familia, brotaba en su alma provocando que esta la enredara sin lastimar. Las flores que brotarían serían parte de un jardín tan hermoso como aquel que escondía en su trastienda. El mundo podía ser maravilloso si se conseguía encontrar alguien para compartirlo y luchar por lo que tanto se apreciaba.

-No tema, ser uno mismo es la mejor carta de presentación. No necesita que se esfuerce para ser amada, tan sólo razone. Piense en sus nuevos conocidos, pregúntese si ellos se sienten torpes o quizás algo cohibidos. Podrá ver clara la respuesta, pues todos nos sentimos así cuando conocemos a alguien distinto. No hay motivo para temer, sino para celebrar. Tome las cosas con calma, reflexione y guarde sus recuerdos para poseer otros nuevos.

Tomé sus manos entre las mías unos segundos acariciando el dorso, dejando cierta tibieza de mi poder. Al apartarlas regresé al té terminando con él mientras escuchaba el leve murmullo de la ciudad. El tránsito cotidiano lejos de aquel lugar tan pacífico. Las altas estanterías parecían repletas de sabiduría que ella contenía en su mente y por supuesto en su alma. Sabía que reflexionaría sobre mis palabras, que tomaría en cuenta el ser ella misma y sería feliz. Alejar al susurrante había sido fácil, ahora todo dependía de ella.
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Re: Encuentros - Privado (Ha Neul)

Mensaje por Invitado el Lun Mayo 14, 2012 1:07 am

El problema muchas veces cuando intentas ser excesivamente perfecta o, mejor dicho, que las cosas salgan como tú quieres o dar lo mejor de ti, es que llegan las inseguridades, los miedos, los temores a hacer una cosa mal y que como piezas de dominó todo se derrumbe a tu alrededor cayendo una detrás de otra. Mi miedo era el resultar demasiado aburrida, insulsa, el no saber hacer las cosas bien, no decir las palabras cuando debía y quedarme en silencio cuando en realidad me gustaría haber dicho mil cosas diferentes. Quería mostrar en cierta manera que eran importantes, pero no sabía cómo hacerlo. Pequeños gestos, sí, esos gestos que demuestran a otra persona que te importa, pero al mismo tiempo temía no ser capaz de hacerlo correctamente. Me gustaría ser como antes, cuando Yoo Rin me había conocido, cuando era joven e impulsiva en cierta manera, cuando el mayor miedo que tenía era no llegar a finalizar lo que había comenzado.

Tiene razón…— suspiré brevemente llevándome la taza a los labios para dar un nuevo sorbo mientras fruncía sin poder evitarlo el ceño en un gesto que más que de enfado, era de encontrarme pensativa. — Me preocupo demasiado por estas cosas cuando en realidad debería preocuparme mucho menos. A fin de cuentas todos estamos en la misma situación cuando nos enfrentamos a algo nuevo aunque sea una persona.— mis uñas golpearon por un momento de forma rítmica la taza antes de detener un ruido que podría llegar a ser molesto para la otra persona. — En cierta manera creo que estoy pecando de algo que no me suele ocurrir y es la impaciencia. Siempre creí que era una persona que tenía mucha paciencia y que no se solía poner nerviosa, sin embargo ahora estoy en ese estado casi de forma continua.

Se llamaba anticipación. Anticipación por un mensaje o una llamada. Anticipación por el día que nos volviéramos a ver. Anticipación por crear nuevos recuerdos como bien había dicho el hombre que tenía delante de mí, pero sin olvidar los antiguos. Anticipación por gestos y conversaciones que para otras personas eran por completo normales, habituales, que se encontraban dentro de su monotonía y sin embargo para mí eran todo lo contrario: eran romper esa jaula en la que me había autometido, esa crisálida que me rodeaba sin dejarme ver correctamente la realidad que se encontraba más allá.
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Re: Encuentros - Privado (Ha Neul)

Mensaje por Invitado el Lun Mayo 14, 2012 9:04 am

-Tienes que lograr encontrar esa paciencia que seguro que conoces bien, los asiáticos soléis ser personas completamente armoniosas con un gran gusto a la hora de obsequiar, escuchar y sobre todo con respecto a las ceremonias. Podrías ver quizás una amistad como una ceremonia la cual debe elaborarse sin prisas, con los detalles justos y sin pecar de inseguridades.

Debía encontrar los ejemplos oportunos para que ella pudiera imaginarlos y poder igualarlos. Quería que sus dudas se fueran por completo y su alma fuera libre para poder soñar. Los soñadores también son filósofos, pues con sus pensamientos pueden lograr a crear un pequeño mundo que comparten en ocasiones con otros, lo cual los hace ser sumamente felices cuando encuentran a las personas oportunas. Ella parecía haber encontrado a las personas adecuadas, tan sólo debía relajarse y dejar que sus sueños le mostraran el camino. Estaba seguro que más de una vez había deseado ser más abierta, pues la soledad siempre había sido una pesada carga para todos, inclusive para mi.

-¿Puedo hacerte una pregunta? ¿Crees en la amistad? Si es así tienes tu respuesta sobre la mesa, la amistad es algo muy valorado inclusive hoy día. Algo tan valorado como la supervivencia. La amistad nos hace sobrevivir, encontrar a personas que nos tenderán una mano y terminarán comprendiendo que los necesitamos.

Acabé mi té dándole el último sorbo y me dediqué a observar las estanterías cercanas, así como a ella y el resto de la tienda. Su tienda hablaba de ella, de su gran pasión y de su don. Era un pequeño mundo que estaba seguro que deseaba compartir. Ella encontraría la fuerza y la paciencia necesaria para tomar el impulso apropiado. Sabía que encontraría la felicidad en este mundo oscuro, aunque a veces los misterios envueltos dolor siempre están a la vuelta de la esquina. Esperaba y deseaba que Padre tuviera un lugar agradable en la historia de este mundo, el cual sería bien merecido.
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Re: Encuentros - Privado (Ha Neul)

Mensaje por Invitado el Mar Mayo 15, 2012 5:52 am

Tranquilidad y paciencia, como la superficie de un lago. Así era como mucha gente me veía. Tan lisa, tan trasparente que uno podía verse reflejado. Sin variaciones que rompieran la calma, pero lo que poca gente veía es que bajo esa aparente tranquilidad había corrientes subterráneas que me movían de un lado para otro. Corrientes que podían hacer que estuviera agitada mucho más de lo que cualquier pudiera imaginar. Alteraciones que en ocasiones se veían como pequeñas hondas que rompían ese espejo celeste y que mostraban solo parte de las que me recorrían en realidad por dentro. En ocasiones eran precisamente esas las que me daban miedo, la que me atenazaban, las que impedía que salieran con todas mis fuerzas porque como el océano podía agitarme haciendo que las olas se alzaran con fuerza. Sin embargo, esa no era la cara que la gente veía cuando me miraban, sino la otra, aquella con la que solía presentarme, la que era mucho más cómoda, la que me hacía ser considerada como una persona no peligrosa.

Y me iba bien que fuera así.

Creo en ella.— contesté, asintiendo con suavidad mientras le miraba. Había tanta sabiduría en ese rostro, en esas palabras, que me preguntaba hasta qué punto llegaba a conocerme o, mejor dicho, cuánto tiempo llevaba sobre la tierra. Me encontraba tan concentrada en sus palabras que el tiempo había dejado de existir. — Considero que es la amistad lo que mueve en cierta manera el mundo y me gustaría experimentarla. Hace demasiado tiempo que estoy aislada, que voy de un lado para otro sin reforzar los lazos con nadie.— suspiré brevemente, dejando la taza medio vacía en el plato que tenía delante. — A veces peco de ser excesivamente controladora, no suele pasarme en mi vida personal, es más bien en mi vida profesional… pero supongo que me siento insegura.— una risa breve se escapó de entre mis labios mientras le miraba .— Insegura… creo que no hubiera imaginado que nunca diría algo así.

No me gustaba pensar en mi misma como una persona insegura. Tenía miedos, por supuesto, como todo el mundo. O, bueno, como casi todo el mundo. No sabía hasta qué punto determinados seres sobrenaturales tenían o admitían tenerlos. Muchos los conocía únicamente por lo que había leído sobre ellos. Como se solía decir tenía mucha teoría y poca práctica. Era como aquellas personas que solo sabían de las relaciones humanas, a cualquier nivel, a través de los libros. Uno tenía una idea general, muy subjetiva, de lo que se podía encontrar. En cierta manera, cada vez me daba más cuenta de que en cuestión de conocer determinados seres era eso precisamente lo que me ocurría.
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Re: Encuentros - Privado (Ha Neul)

Mensaje por Invitado el Miér Mayo 16, 2012 2:04 pm

Todos nos habíamos sentido inseguros en algún momento de nuestra existencia, inclusive los ángeles habíamos tenido dudas sobre algunas plantas, momentos cruciales de la historia o simples objetos. Padre solía ayudarnos a resolverlas, él nos explicaba qué era todo lo que veíamos. Los únicos momentos de dudas que había tenido, los cuales me dieron inseguridad, fue cuando la filosofía se devaluó y me pregunté a mí mismo si yo había tenido la culpa. Padre conversó conmigo arduamente durante un día completo. Él apeló a mi sentido, mi razonamiento.


-Todos hemos tenido dudas a lo largo de la historia, ya sea por un simple objeto novedoso en el mercado o por una persona que intenta entrar en nuestros corazones. Esas dudas habituales se resuelven razonando, aunque sean sentimientos. Los sentimientos tienen su lógica y esta es fácil de conocer si meditamos con cautela. Puede que se crea que ser cauteloso es olvidar la pasión y la entrega en nuestros sentimientos, pero cuando estos son nuevos o no han sido tocados en los últimos años pueden surgir dudas
.

Los hechiceros podían vivir tantos años que en ocasiones uno se perdía en el océano de su conocimiento, fuerza y poder. Ella parecía un ángel calmado esperando comprender parte de todo lo que Padre ofrecía, pero sabía que su alma era algo más que un lago en calma. Podía ser calmada, pero también tenía esa pasión y curiosidad. La inseguridad había taladrado hondo su coraza y ahora parecía desear volver a equiparse con sus armas. Tenía miedo, pero el miedo podía disiparse.

-Cree en mi, aunque pueda resultar incomprensible que te pida algo así. No nos conocemos, pero puedo asegurarte que jamás dañaría alguien como tú.

Esbocé una sonrisa calmada y sincera esperando que comprendiera mis palabras. No era un ser normal, pero tampoco era cruel. Era un ángel. Un ángel poseía sentimientos y convicciones, pues de otra forma sólo sería una máquina o un demonio. Los ángeles fuimos hechos para comprender y amar a los humanos, así como todo ser vivo que surgiera de la tierra húmeda de este mundo.
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Re: Encuentros - Privado (Ha Neul)

Mensaje por Invitado el Jue Mayo 17, 2012 4:16 am

Sonreí brevemente ante sus palabras, un gesto relajado que en cierta manera no correspondía con la seriedad con la que hasta el momento habíamos estado tratando el asunto que teníamos entre manos. Un asunto que no había expresado con claridad ni en mi propia mente y que comenzaba a tomar forma según iba hablando con él. Muchas veces eran necesarias ese tipo de conversaciones para poder aclarar lo que uno tenía revoloteando como una molesta sombra oscura en el fondo de nuestras cabezas.

Por esa razón, cuando tenía algo en la cabeza, me gustaba escribir. Era una forma de volcar en la hoja en papel ya fuera física o virtual todo lo que pensaba o sentía. En esos escritos estaba por completo mi corazón, por lo que no era algo que enseñara a las pocas personas con las que me rodeaba. Muchas veces, cuando releía algunas de aquellas hojas no podía evitar sonreír, como haría una madre con su hijo, una vez que el problema estaba solucionado. Era mi terapia particular, como lo era el alejarme de la civilización todo lo posible cuando tenía oportunidad. Era la necesidad de vacías mi mente de asuntos que quizá no tuvieran solución en ese momento, pero que en el futuro sentiría que no habían sido tan importantes.

Al menos la mayor parte de las veces.

No muchas personas hubieran dicho que las dudas de sentimientos se solucionan razonando.— comenté esbozando una pequeña sonrisa, para después negar para mí mirando el contenido de la taza de té que ya estaba prácticamente vacía. —El problema es que muchas veces cuando se siente cuesta demasiado razonar de manera adecuada, es como si nuestra mente tomara su propio camino dejando atrás cualquier rastro de racionalidad.— miré aquellos ojos, viéndome por un momento reflejada en ellos y negué por un instante. —Sin embargo, creo en usted. Mi intuición me dice que no me haría daño, al menos no de forma premeditada.

Esa misma intuición que tampoco lo haría Amidas, ni Junsu o Román y Cat. Últimamente había tenido suerte en cuanto a gente con la que me cruzaba. Mucha suerte. Sin embargo sabía que esa suerte podía cambiar, variar, en cualquier momento. No sería la primera vez ni la última en que me encontrara con sombras que amenazaran con engullirme. Solo esperaba que tardaran en llegar y poder disfrutar esos momentos de tranquilidad que Los Ángeles me estaban otorgando como si fuera un precioso regalo.
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Re: Encuentros - Privado (Ha Neul)

Mensaje por Invitado el Jue Mayo 17, 2012 9:34 am

-Debo ser sincero con usted, para que vea que tan fervientemente creo que la razón pueden combinarse con los sentimientos y dar grandes frutos.

Hacía más de cien años que no me mostraba tan puramente sincero con un humano. Los vampiros podían sentir mi presencia, así como otros seres. Los metamorfos y hechiceros podían presentir que era un alma bondadosa, pero no qué era. Siempre intentaba ocultar la clase de criatura que había tras aquel aspecto humano, un simple envoltorio.

-Soy un ángel, el ángel de la virtud de la templanza. Me aparezco a los sabios, hechiceros y todo aquel que necesita aclarar sus dudas. En ocasiones, nos dejamos llevar por los sentimientos negativos. El amor se ve eclipsado por los celos y la lujuria, la mentira embriaga esos momentos que uno desea tener para sincerarse y el dolor no deja que el juicio predomine.

Esperé pacientemente que ella reaccionara, sin embargo mi curiosidad era mucha y terminé por alzarme de la mesa dirigiéndome al lugar de sus libros. Cada tomo poseía vida propia, un alma encerrada. Yo era de aquellos que pensaban que el escritor, maestro o filósofo dejaba su alma en cada línea. Sus almas se quedaban atrapadas para ofrecer consuelo o ayuda a los soñadores y científicos, también los sabios que deseaban desesperadamente conseguir un poco de información extra.

-Estos libros parecen hablar por si solos, me gustaría adquirir algunos. Mis viejos tomos están desgastados a punto de quedar enmudecidos por haber sido leído demasiadas veces. El papel se encuentra destrozado y las letras emborronadas. Son más de tres y cuatro siglos los que algunos poseen.
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Re: Encuentros - Privado (Ha Neul)

Mensaje por Invitado el Dom Mayo 20, 2012 8:07 am

Un ángel. Era un ángel. Un ángel de la templanza para ser más exactos. Me quedé sin saber muy bien qué decir. No había sido la primera vez que me cruzaba con uno de esos seres, pero… siempre me sorprendía. Era un alivio saber que existían, que estaban ahí y que equilibraban en cierta manera una balanza que parecía que en los últimos tiempos estaba inclinada hacia el otro lado. Un suspiro de alivio se escapó de entre mis labios. Ahora entendía la razón por la que me resultaba tan familiar. El por qué sentía esa tranquilidad, esa seguridad, esa paz que parecía invadirme con su contacto. Esa sensación de que todo era posible y que mi mente se aclaraba con sus palabras. Podía entender por qué era tan sabio, por qué sus ojos me hablaban de muchos siglos de andadura tras su espalda. Era como la última pieza de un rompecabezas que por fin encajaba.

Ahora lo entiendo…— comenté, viendo como se incorporaba para acercarse a los libros y haciendo yo el mismo gesto aunque quedándome a unos pasos de él, dejando que se moviera con libertad. Una breve sonrisa apareció en mis labios. Me resultaba curioso e interesante ver cómo podían tener afecto por determinados objetos. Podía reconocer a un bibliófilo prácticamente cuando lo veía, al ver cómo trataba y miraba a los libros, y estaba delante de uno de ellos ya no solo por sus palabras, sino por la delicadeza de sus gestos. — Son sentimientos que aparecen cuando hay inseguridad y miedo… lo sé. Muchas veces se buscan controlar, pero no siempre es posible. Me gusta pensar en mi misma como un ser racional, pero en ocasiones me dejo llevar por lo que siento… o, mejor dicho, me asusto de lo que siento.— o de lo que puedo llegar a sentir. Me concentré entonces en lo que me había dicho sobre los libros. Era un tema bastante más seguro. — Puedo conseguirle copias o hacérselas... Solo tiene que decirme los libros que quiere o los que necesita, si no les tengo puedo intentar conseguirlos. Otra cosa no… pero me gustan los retos cuando se trata de encontrar un ejemplar nuevo.

El conocimiento pasaba por la información y la información no dejaba de ser poder. Muchos lo utilizaban para sus propios fines, a mi me gustaba creer que yo lo hacía para ayudar a los demás. Era cierto que muchas veces vetaba el conocimiento… o mejor dicho, mentía de forma disimulada cuando algún ser me venía preguntando por un tomo que podía ser peligroso ya no solo para él, sino para los que lo rodeaban. En cierta manera podía ser una especie de filtro, pero ya habían hecho demasiado daño a la tierra y a los seres que la habitaban como para permitir que determinados tomos pudieran llegar a ciertas manos. Sin embargo, aquel ser que tenía delante de mí… era otra cosa muy diferente.
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Re: Encuentros - Privado (Ha Neul)

Mensaje por Invitado el Lun Mayo 21, 2012 8:18 am

Medité pausadamente sus palabras intentando pensar con cautela como responder a su amabilidad. Ella deseaba ser útil como yo lo hacía. Ambos teníamos un trabajo similar, pues ella intentaba darle a todo aquel que entraba en su tienda consejo, sabiduría y calmar sus preguntas. Yo ayudaba a olvidar el dolor, el desasosiego y ofrecer las respuestas con preguntas apropiadas. Me sentía cómodo como ángel, pero también como cliente.

-Poseo unos ejemplares que quizás podría usted comprobar por si misma, siempre los llevo conmigo.

Tomé la guitarra que había dejado a un lado al sentarme, la saqué de la funda y busqué en esta los libros que había citado como destrozados por la lectura. Las pastas se veían envejecidas por el paso del tiempo, las puntas estaban algo podridas por la humedad, pero dentro se podía ver como la tinta se había desgastado por pasar demasiado mis dedos para anotar algunas frases, también para recordar por donde estaba mi lectura.

-Verá, no sé si con magia podrá arreglarlo. Yo podría hacerlo con mis poderes, pero sería algo muy egoísta usar algo tan poderoso para mi propio beneficio. Pagaría por el arreglo, si logra al menos quitarle el moho y mejorar la lectura. Es un libro que trata sobre los ángeles, la ayuda hacia hechiceros y algunos milagros hacia la Tierra.

Era un libro muy preciado porque aparecían las virtudes, los hechiceros más benévolos y algunos arcángeles. Estaba basado en hechos reales que vivió un joven druida, un hombre de aspectos asiáticos como ella. Había narrado todo lo que le contaron y aquello que sintió en carne propia. Fue hacía más de seis siglos y aquel libro había pasado por varias copias, aunque prefería que restauraran el tomo y no hacer uno nuevo.

-Verá, conocí al autor hace mucho tiempo. Él era un buen amigo, el cual murió hace varios siglos. Se ahorró ver el mundo como está ahora, tiene lecciones muy valiosas y dudo que pueda encontrarse en librerías. Eran pocos los ejemplares que existieron, lo tomaron por loco y terminó en prisión por atestiguar que no mentía. Desearía que lo restaurara como buenamente pudiera y si lo desea puedo dejarle una copia para usted.
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Re: Encuentros - Privado (Ha Neul)

Mensaje por Invitado el Miér Mayo 23, 2012 4:42 am

Mantener la mente ocupada era algo que se necesitaba y que se me daba bien. El volcarme en el trabajo y en cierta manera olvidarme de mi misma, de lo que me rondaba por la cabeza, era algo que se me daba bien y que llevaba haciéndolo mucho tiempo. Así que cuando él comenzó a hablar sobre los libros le miré con interés, escuchando cada una de sus palabras e imaginando posibles soluciones, desde las más mundanas a las que utilizaban magia. Siempre podía hacer una copia, pero entendía el cariño que se tenía a un ejemplar que se había utilizado. Había personas que consideraban que era un sacrilegio el tener los libros marcados, pero lo cierto es que eran precisamente esas marcas, esas anotaciones, las que daban vida.

Había tenido en mis manos ejemplares de estudiantes de universidades que habían pasado de manos en manos y se podía estudiar esa evolución por las anotaciones que se habían hecho. Incluso las preocupaciones que variaban de un tiempo a otro. Así que entendía perfectamente que quisiera mantener su ejemplar. Tomé con cuidado el libro cuando me lo mostro, frunciendo ligeramente el ceño mientras pensaba en posibilidades.

Creo que tengo una idea de cómo hacer para recuperar su ejemplar…— comenté, alzando el rostro para poder mirarle a los ojos. Podía notar la energía que había depositada en ese libro, la cantidad de veces que sus páginas habían sido consultadas se reflejaba en las marcas de sus hojas. —Y haré una copia para que no se pierda. Es un ejemplar antiguo y está claro que ha tenido un gran uso.— dije mientras bajaba la mirada observando el libro con gesto pensativo, sabiendo que una pequeña arruga había aparecido en mi ceño. —A veces me apena pensar la cantidad de libros que hemos perdido, de conocimiento que ha desaparecido como el viento, por no poder conservarlos.

Era amante del conocimiento, era algo que siempre me había marcado, que siempre había estado conmigo. Amaba los libros tanto como a la naturaleza, había sido así durante toda mi existencia y seguiría siendo de la misma manera. Durante mucho tiempo habían sido mis únicos amigos, aquello era algo que marcaba a cualquiera.
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Re: Encuentros - Privado (Ha Neul)

Mensaje por Invitado el Jue Mayo 24, 2012 6:28 am

Los libros habían sido condenados a la hoguera en infinidad de circunstancias. Desde los clásicos griegos consumidos por las llamas hipócritas de sacerdotes infames pasando por novelas infantiles, llegando hasta ambiciones filosóficas en épocas de la guillotina. Todo se perdía, se quemaba. El hombre no comprendía que para alcanzar sueños había que soñar antes, meditarlos y desear cumplirlos. Había conocido tantos pensadores, genios que pasaron a la historia sin pena ni gloria hasta que alguien habló de ellos y todos descubrieron la sabiduría que transmitían sus anotaciones. Los estudiantes ya no se rodeaban de ancianos, preferían vincularse con otros arrogantes que creían tener toda la sabiduría. El mundo estaba acabando porque nadie razonaba, tan sólo se dejaban guiar por el impulso.

Su ceño fruncido lo decía todo. Se veía preocupada por el despilfarro y olvido de otros. Podía jurar que en cada acción mostraba su inteligencia, amor hacia los libros y ciertas vibraciones que provenían de la naturaleza. No había nada más sabia que la naturaleza. Padre creó un mundo lleno de seres pensantes, plantas que poseían alma propia y que estas al morir se convertían en el papel fundamental para que los soñadores describieran nuevos mundos, inventos que podían llegar a liberar grandes avances y que en ocasiones sólo eran rejas de un mundo ya a punto de acabarse.

-Haga lo que crea oportuno. Puedo esperar e incluso venir otro día.

Era algo que no corría prisa, sólo deseaba que volviera a tener su estado original. Aquel libro era importante para mi. Sabía que los conocimientos que poseían sus hojas también lo serían para ella. Tal vez, si alguien se parara a leerlo, comprendería lo importante que podía llegar a ser para todos.
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Re: Encuentros - Privado (Ha Neul)

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