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Mañana [Priv. Sean]

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Mañana [Priv. Sean]

Mensaje por Invitado el Lun Jul 02, 2012 4:05 am

Aren en toda su vida jamás tuvo que centrar toda su atención exclusiva en una sola persona, si bien era cierto que cuando estuvo casado dedicaba todo su tiempo a sus parejas pero éstas eran adultos muy capaces de valerse por si mismos y vivir sus días sin la ayuda de Aren, capaces se sobrevivir en caso de ausencia del hechicero. Pero la criatura que estaba esperando dependería por completo de él, cada minuto y cada día, era todo un cambio para sus esquemas mentales. Aren siempre iba y venía a su antojo, cuando se le apatecía hacia su capricho cambiante, sin consultar a nadie pero si iba a tener un hijo no podía llevarlo de un sitio a otro como si fuera un paquete ni exponerlo a las peligrosas situaciones en las que se veía envuelto, sobre todo los primeros meses de vida.

Después de despertar en el hotel y darle de comer a Diva, resultó que no era gato sino gata, se acomodó en la cama mientras comía una abundante cena que pidió por el télefono y comenzó a anotar lo que haría en los próximos meses, nunca tampoco había planeado con atelación lo que debía de hacer pero esta vez tenía la obligación. Se planteó si dejar o no la ciudad pero sabía que el parto no sería natural sino por cesárea y además daría a luz en cinco o seis meses aunque desconocía los meses exactos de gestación, era evidente que precisaría asistencia médica cuando llegara el momento, lo segundo es que el niño sería medio krusnik pero con sangre de hechicero en sus venas era evidente que no sería humano del todo lo cual le hacía preguntarse si su hijo necesitaría de unos cuidados especiales, suponía que en aquella ciudad disponía de lugares donde atender a criaturas sobrenaturales.

Finalmente Aren optó por instalrse en la ciudad, en alguna parte donde su hijo estuviera cómodo y a salvo, cuando estuviera un poco más grande seguramente se marchara, aquella metrópolis atraía los problemas como un imán y tenía el poderoso presentimiento de que tarde o temprano ocurriría algo malo, terrible. Suspiró, el dinero, tenía dinero, Sean le abrió una cuenta y le hizo cambiar todos las perlas y esmeraldas que trajo aren por efectivo que ingresó, Aren gastó mucho pero le quedaba lo suficiente para alquilar un piso y comprar todo lo necesario para un bebé, Diva maulló, y una gata. Después pensaría en su siguiente paso, quizás volver a su templo en lo profundo de la selva, llevándose a su hijo.

Aren estuvo mirando pisos, lo más alejados de la zona donde los demonios solían moverse, cerca de las colinas pero no en ellas, en el pie de las mismas encontró un cómodo edificio de cuatro plantas y un piso grande, un dormitorio y otra habitación donde instalaría al bebé. Pasó dos meses y medio y comenzo a notar que su vientre se abultaba ligeramente y que estaba más inestable si cabía, mas volatil y sobre todo más agresivo...suponía que el hecho de dar a luz a su hijo lo estaba volviendo sobreprotector. Aquella tarde de primavera estaba lloviendo, regresaba al piso cargado con una cuna, bueno las partes de una cuna que tendría que montar él mismo. Habia pintando la habitacion del bebé y el techo se reflejaba las constelaciones, había comprado un aparatito que las proyectaba. Abrió la puerta del apartamento, sacudiendo sus mojados cabellos y enseguida Diva vino a saludarlo, maullando zalaramente.

-Hola, preciosa-Aren tiró de la cuna, de las diferentes parte, era blanca y grande, pesada. Se quitó los zapatos para quedar descalzo, desde hacia dos meses estaba más serio y centrado, ahora solo pensaba en...en...¡mierda todavía no tenía un nombre para su hijo! Le resultaba difícil decidirse todavía pero no quería que llegara el día y no supiera como nombrarlo. Entró en la habitación donde ya habia montañas de pañales sobre una cómoda, biberones y un armario infantil con ropita...casi toda de tonos verdes y blancos, hasta varios pijamas con capuchas de orejitas de gato, Aren no pudo evitarlo y cuando los vió, los compró enseguida.

Sacó de la bolsa las instrucciones de montaje de la cuna, las desplegó y frunció el ceño...pudo haber hecho la cuna con magía pero deseaba hacerla con sus propias manos-Inserte el tornillo A en la ranura B, coga la palanca C y de dos vueltas..luego..-era peor de lo que pensaba. A la media hora ya Aren habia perdido la paciencia, hizo una bola con las instrucciones y Diva se divertía dandole pequeños zarpazos y corriendo tras ella, ahora intentaba hacerlo a su manera, encajando las piezas a la fuerza.

Piso sin amueblar. Habitacion de bebé.

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Re: Mañana [Priv. Sean]

Mensaje por Invitado el Lun Jul 02, 2012 10:43 am

Tres meses. En tres meses Sean trato de buscarse a si mismo por segunda vez. Habia mucho odio, frustracion y tristeza en su alma. Sus pasos lo habian llevado por diferentes puntos del mundo entre ellos Roma, Mosku, Estambul, el Tibet o los fiordos noruegos. Habia buscado el vicio y lo habia hallado y viendo que ni esos pecados conseguian disminuir el dolor, fue en busca de la paz interior que habia desaparecido tras la perdida. Por los lugares que pasaba y se quedaba mas de unos dias se habia labrado la fama de ser un hombre seco y muy serio, practicamente de hierro y es que manifestaba una incesante indiferencia hacia el sufrimiento humano.

Habia encontrado respuesta a la pregunta que mas lo torturaba y habia encontrado un culpable al asesinato de su hijo....pues bien, no podria hacer nada para detenerlo, incluso en su ligera demencia era realista. Su poder no era equiparable al de un arcangel, si se enfrentaba a él por venganza acabaria desapareciendo y a veces sopesaba la idea de hacerlo, pues su existencia a cada paso carecia mas de sentido. La dualidad que habria presentado su alma desde el momento en el que nacio se debatia a cada momento con ferocidad. Es un arcangel, su trabajo es eliminar demonios. ¿Podria culparlo por librar el mal de la tierra?

En otro orden de pensamientos se encontraba Aren, el hechicero egipcio. Les habia pedido a los hombres que aun le respondian con fidelidad que lo vigilasen y en cuestion de semanas habian perdido su rastro. Supo por ellos que él no habia cogido la mayoria de lo que le habia dejado, ya fuera en herencia o para cuidar sus posesiones. Seguramente su huida al dia siguiente fue motivo suficiente como para ganarse su odio. Sean pensaba que era mejor asi. Que sus destinos se habian separado, que lo que habian tenido era una bonita fantasia, un sueño, una ilusion y que la realidad era francamente un oscuro pozo de decepcion. Sin embargo a menudo solia incluirlo en sus sueños repentinos y a veces se imaginaba que lo tenia yaciendo a su lado. Si la situacion hubiese sido diferente, con tiempo Sean se habria rendido a él y se habria arriesgado a abrir su corazon. Pero no pudo ser, y el no queria que Aren lo viera en esta situacion de desconsuelo y confusion.

Hacia tres semanas recibiria una noticia sobre él. Al parecer uno de sus hombres vió al hechicero en accion en plena ciudad de los Angeles y aunque lo vió durante unos minutos, se percato de que se habia metido en algo muy extraño y peligroso. Sean le habia pedido que investigase todo lo que pudiera sobre aquellos sucesos, aquellos misteriosos ataques para nada aleatorios que habian destruido un enclave infernal. Su nombre fue relacionado con Uriel, el arcangel que asesino a su hijo y entonces recuerda el krusnik que se rio mucho y con demencia durante bastantes minutos. No entendia el por que de aquella colaboración y experimento tanta rabia como confusion. ¿De pronto Aren le hacia los trabajos sucios a un arcangel? ¿En que asunto turbio andaria metido?

Durante esas tres semanas se preparo mentalmente para volver a los angeles, aquella ciudad maldita. Para volver a verlo a él y pedirle que resolviera sus dudas, pero en el fondo sabia que era una pobre excusa para verlo de nuevo. Durante esos dias habia recuperado su aplomo y parecia ser su antiguo caracter, aquel caballero gentil, serio y de buenos modales parecia haber regresado de las oscuridades de su mente. El tiempo de velar a los muertos ya se habia acabado.

Mas tarde aquella misma mañana, un coche negro estacionaba frenet a una casa semi oculta en las colinas de Sunset Strip. Un hombre de castaños cabellos y un traje oscuro salió del vehiculo y camino hacia el susodicho piso. Una vez frente a la puerta quedo varios minutos mirando la madera oscura veteada de esta y finalmente alzó la mano y presiono el timbre dos veces. Debia prepararse para cualquier reaccion y aun estaba pensando que primeras palabras decirle.
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Re: Mañana [Priv. Sean]

Mensaje por Invitado el Lun Jul 02, 2012 9:06 pm

Aren estaba sentado en modo indio en mitad de la habitación de su futuro hijo, estudiando la estructura que estaba delante de él y que se parecía ligeramente a una cuna aunque ninguna madre racional se atrevería a meter a su bebé en semejante cuna. El hechciero finalmente la montó por el método de "creo que esto encaja así", ahora la cuna se tambelaeaba peligrosamente de un lado a otro y Diva, dando de muestra de la legendaria inteligencia felina, salió de la habitación para evitar morir aplastada por la cuna de la cual Aren había prescindido de la mitad de los tornillos. Aren suspiró, pudiera parecer un tópico pero ya se sentía algo cansado, desde que le gestación iba en progreso se percataba que parte de su magía se consumía en el mantenimiento vital de su hijo, al parecer el hecho que fuera una criatura no humanda consumía más energía. Si era como sospechaba era mejor reservar la magía por si se presentaba alguna situación peligrosa, Aren evitó salir demasiado a la calle durante esos meses, solo para comprar la comida y las cosas precisas para su hijo.

Ladeó el rostro cuando escuchó el timbre de la puerta, frunció ligeramente el ceño, ¿sería de nuevo una de sus vecinas? una de ellas, una mujer exuberente y de pechos operados se presentó al segundo día del traslado de Aren, hacia tiempo que no veía una mujer tan terriblemente vulgar y desprovista de clase que entedía por seducción que se le viera las tetas cuando se inclinaba hacia delante, Aren se deshizo de ella rapidamente a su sutil manera que venía a ser;"soy homosexual", no era cierto pero esperaba que eso la detuviera un tiempo porque lo contrario se limitaría a convertirla en una rata para toda su vida o un caniche. Pesadamente se puso en pie, bostezando un poco ahora dormía el doble de horas que antes, dirigió sus pasos hacia la puerta, ahora vestía unas prendas más holgadas, unos pantalones de lino negro a las caderas y una camiseta suelta por pura comodidad aunque su cuerpo continua igual de marcado quizás en contra de lo normal su rostro esta más afilado, lo único que se abultaba era su vientre.

Suspiró mientras se pasaba sus dedos por los cabellos castaños y ahora más largos, posó los dedos en el picaporte y lo dobló, abriendo. Aren supo que era sentir en ese momento una sensación parecida de ser alcanzado por un rayo al ver al hombre que se erguía en el umbral de la puerta, justo la persona que nunca esperó volver a ver. Aren aquello meses se esforzó en dejar el pasado, desprenderse de los recuerdos de Sean, asumir que ya sus destino no volverían a cruzarse ni que él tampoco iría a buscarlo, no deseaba volver a intentar nada, una caída al vacio era mas que suficiente y era evidente que no estaba destinados. Sean vivía atormentado por sus propios demonios, por la dualidad de su naturaleza y Aren era como un gato y aunque sabía dar cariño y su personal fidelidad al contrario que un perro, los felinos se marchaban cuando no se sentían amados sin volver la cabeza atrás.

Los ojos verdes de Aren destellaron de repente, notando que la criatura que estaba dentro de él se retorcía un poco bajo su piel, parecía que reaccionaba ante la presencia de su progenitor y las emociones de madre. Jadeó levemente, Sean no parecía haber cambiado quizás sus ojos era más fríos de lo que recordaba pero su presencia llenaba todo el aire que lo rodeaba, Sean siempre da la impresión de ser más solido que todo lo demás, extrañamente más real, igualmente masculino y magnético. Aren notó como se desgarraba algo a la altura de su corazón y sangraba, la herida estaba abriéndose de nuevo y cuando Aren era herido no lloraba sino que se enfurecía.

-¡¿Por qué estás aquí?! ¡¿Cómo me has encontrado?!-apretó los dientes con fuerza y sus dedos agarraron el borde de la puerta-Vete, desaparece, no eres bienvenido, krusnik-la voz de aren era un susurro, el siseo de gato rabioso-Fuera de mi propiedad.-comenzó a cerrar violentamente la puerta, ni siquiera quería escucharlo, solo quería que se marchara, no lo necesitaba, se las arreglaba bien estando solo, no necesitaba a nadie, él solo sacaría todo adelante, él solo tendría a SU hijo.
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Re: Mañana [Priv. Sean]

Mensaje por Invitado el Mar Jul 03, 2012 3:46 am

Visiblemente lo apreció mas delgado, es decir, rasgos mas finos, o quizas fuera su cabello ahora por la altura del hombro, lacio y oscuro. Quizas fuera todo el tiempo que llevaba sin verlo que se sintio extrañamente nervioso y lo vió terriblemente hermoso. Sus ojos seguian siendo los mismos, atrayentes, verdes como la mas pura naturaleza y su ira desde luego también. No le dió siquiera oportunidad de decir palabra alguna, ya le estaba cerrando la puerta en las narices tras lanzarle esas palabras afiladas como cuchillos. Ni siquiera lo llamo por su nombre...¿Tanto lo odiaba? ¿Se habia realmente equivocado al desear sufrir su tristeza en soledad? ¡¡El pasado no importaba!! ¡¡Pocas cosas importaban ya!!.

Evitó que cerrase el todo y empujo con el codo la puerta hasta abrirla del todo.
-No me haga preguntas si luego no me permite responderlas- deijo el hibrido con sus cejas rubias oscuras fruncidas y pasó por la fuerza a aquel lugar, sellando con su espalda la salida al cerrar la puerta. Entendia ese enfado, bueno, no lo culpaba por ello, imagino que mereceria ese tipo de desprecio despues de todo. Su mirada se suavizo ligeramente al mirarlo, escrutando sus masculinas y marcadas facciones de nuevo.

-Te ves muy bien....- susurro empleando un tono mas familiar y dejando de lado aquella educacion que tanto sacaba de nervios al hechicero. De hecho, pese a tener ese caracter de demonios se veia realmente radiante, con luz propia y de su cuerpo manaba ese calor soporifero con aromas frutales y naturales. Lo echaba de menos, siempre, pero su obsesion habia podido mas que esos sentimientos ignorados... Y Aren habia seguido adelante.....habia adquirido una propiedad y parecia un piso bastante agradable. Sin embargo él se sentia atascado y solamente era culpa suya.

-Necesito saber algo Aren...te dejare en paz, lo prometo, no te volvere a molestar....tan solo respondeme.- se acercó a él, su voz se torno endurecida por momento, pensar en el arcángel lo ponia en tension -Por que.... ¿Por que te involucraste con Uriel? ¿Por que tuviste que destruir esos lugares? ¿El te lo pidio? ¿Te pidio que lo ayudases?.- conforme preguntaba se acercaba mas al hechicero -¿De pronto ya no pudo matar a mas demonios por si mismo que necesitaba un compañero?.- ni siquiera estaba seguro de si Aren sabia que fue Uriel quien asesino a su hijo -¿Fue una clase de venganza Aren? Es eso..- sus labios se curvaron en un gesto amargo. Era por esto que le costaba depositar en alguien la confianza, pues luego en cuanto te dabas la espalda, te clavaban un puñal en la espalda.
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Re: Mañana [Priv. Sean]

Mensaje por Invitado el Mar Jul 03, 2012 4:09 am

Aren apretó de nuevo los dientes cuando Sean impidió que cerrara la puerta, ya había olvidado la enorme fuerza que poseía, físicamente Sean podría aplastarlo con tan solo una mano y su mente no era vulnerable a los hechizos de Aren, lo demostró cuando lo convirtió en pantera, sus poderes lograban salvaguardarlo de sus hechizos aunque algunos le hacían efectos, temporalmente. Retrocedió mientras Sean cerraba bloqueando la salida, Aren lo escrutó con sus verdes ojos encendido de pura furia y más que destellaron cuando aquellas acusasiones comenzaron a volar como puñetazos, frunció el ceño y se detuvo justo a la entrada del amplio salón...¿de qué coño le estaba hablando? ¿había perdido la cabeza? Solamente cuando mencionó las propiedades destruídas por él fue cuando logró hilar todo, era evidente que cumplió bien su cometido porque la esencia de Uriel impregnó cada uno de los escombros y cadáveres, ahora el arcángel sin saberlo cargaría con todas las culpas. Y....él quedaba como su criado o compañero y al parecer eso desquiciaba a Sean....jadeó, ¿puediera ser que Ciio fuera muerto por el mismo Uriel?

Aren golpeó una pared con un puño, cada vez más furioso y sobre todo dolido..aquel hijo de puta se presentaba alli solo para eso, para acusarlo-Vaya...y estúpidamente creyendo que venía a pedirme perdón por como me dejaste abandonado hace unos meses..pero veo que me equivoco...¡vienes a echarme mierda encima y no voy a permitirlo, Sean!-ahora fue él quien avanzó hacia el híbrido-¡¿Por quén coño me tomas?! ¿Acaso me matarías si te dijera que me he aliado con Uriel? ¿harías eso? ¿me arrancarías la cabeza?

El hechicero dio un paso más hacia Sean, sintiendo de nuevo el dolor de los meses pasados en tan solo unos jodidos segundos el krusnik lograba darle la vuelta a todo su mundo, lograba hacerle perder el equilibrio que tanto le costó encontrar después de perder la cabeza en los bares y jugarse la vida sirviendo a Astaroth-¡¿VENGANZA?! no soy una mujer que busca vengarse de su amante, me dejaste como una mierda pero tengo demasiado orgullo como para ir a buscar venganza...no perdería mi tiempo contigo, ya perdí mucho y no me sirvió de nada...-susurró roncamente-¡Y yo no sirvo a uriel y si lo hiciera tú no podrías venir a reclamarme nada! ¡PERDISTE TODOS LOS DERECHOS SOBRE MI!-de repente la mano dereche de Aren se movió, cambió de tonalidad, adquiriendo la dureza de una corteza de roble y la estampó en el rostro de Sean.

Aren jamás tuvo demasiada paciencia y ahora estaba completamente desbordado, lo tiró hacia atrás y se echó encima de él, lo golpeó de nuevo-¡creo que no has aprendido bien las lecciones conmigo, Sean!¡deja que te enseñe algunas: nadie me abandona y nadie me toca los cojones!
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Re: Mañana [Priv. Sean]

Mensaje por Invitado el Mar Jul 03, 2012 4:39 am

Sean no retrocedio ante el volcan que se le avecinaba encima, al contrario que el hechicero estaba muy calmado, sopesando mas las reacciones que las propias palabras. No necesitaba predecir nada para saber lo que acabaria ocurriendo, sus palabras lo habian ofendido, habia vertido falsas acusaciones sobre él y este habia reaccionado mal. Sin embargo no fue eso lo que mas llamo la atencion del hibrido: Perdistes todos los derechos sobre mi.

El hibrido siempre habria pensado que su relacion era algo que ambos aceptaban asi como estaba, Aren nunca dijo que deseara algo mas que revolcones esporadicos y Sean no estaba seguro de confiar enteramente en él. Ese habia sido el problema desde el principio...y ahora habia perdido todo los derechos, cuales quiera que fueran, sobre él.

Asi que no nego el puñetazo que le aventó en la cara, pudo haberlo hecho, pudo haber endurecido su mejilla y haber causado mas daño a su atacante, pero no lo hizo, no opuso resistencia. Dejó que lo derribara y dejó que lo siguiera golpeando. Aren tenia razon en algunas cosas y se equivocaba en tantas otras. No podria matar a Uriel por que no tenia poder suficiente...pero no podria matarlo a él por que simplemente seria matar una parte de si mismo. El tercer golpe lo detuvo, considero que un labio partido y una mejilla magullada era suficiente. Lo tomó de las muñecas y lo sintio extrañamente debil dentro de aquel arrebato de furia.

-Calmate...perdoname Aren, pense que estabas aliado con él, el asesino de mi hijo, me enfureci y volque mis frustraciones sobre ti...¡ESTO ES LO QUE PASA AREN!- dijo de pronto alzando la voz para que le prestara atencion, su mirada estaba brillante como dos esmeraldas recien pulidas -¿Por que crees que me fui? ¿PIENSAS QUE TE ABANDONE POR QUE YA NO TE QUIERO?- él también sabia gritar y perder los nervios y cuando lo hacia su instinto demoniaco lo azuzaba mas -Precisamente esto es lo que no queria que ocurriese, no queria que estuvieras junto a un ser enfurecido y triste como yo, que pudiera herirte con sus palabras, que pudiera hacerte daño..por eso me fui Aren, me fui para protegerte de mi..- suavemente soltó esas muñecas cuando sintió que dejaba de hacer fuerza.

Llevo su propia mano al rostro, ocultando una parte del mismo y desviando la mirada hacia otro lugar que no fuera aquel rostro enfurecido -Nunca he tenido nada Aren, ni a nadie, nunca he podido tener una verdadera relacion, ni fraternal, ni amorosa, ¡¡Nada!!- apretó las uñas sobre su rostro, todo lo que no le habia dicho a nadie lo soltaba ahora como si su boca fuera una metralleta y sus palabras ballas -Estoy cansado de vagar, de no encontrar mi sitio Aren, cansado de ser un paria..y siempre me he sentido asi.- separo la mano del rostro y vió su propia sangre bajo las uñas, luego alzo la mirada hacia él -Aunque ya no te importe nada, no puedo ser de hielo y hierro nunca mas.-
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Re: Mañana [Priv. Sean]

Mensaje por Invitado el Mar Jul 03, 2012 5:03 am

Aren lo llegó a golpear varias veces seguidas, sabiendo, a pesar del arrebato de furia y violencia, que Sean lo estaba permtiendo, incialmente debiera estar destrozándose los dedos contra su cara, astillándose los huesos pero en cambio le magulló una mejilla e hizo brotar la sangre de sus labios, aquellos labios que tantas veces besó en la noche, incluso cuando Sean estaba dormido y no se percataba de ello. Notó el agarre en sus muñecas y eso lo detuvo, notandolo una súbita debilidad por haber descargado toda esa energía en tan solo unos segundos. Jadeaba roncamente como si acabara de correr varios kilómetros, sus verdes orbes no se separaron de los suyos mientras decía aquellas palabras, apenas se retorció un poco, escuchando, de nuevo lo hería...decir que se alejó de él para protegerlo pero sobre todo cuando le pidió que lo perdonara. Sean, un ser tan orgullo como era, le pedía perdón de corazón, estaba desgarrado pero Aren reconoció la sinceridad en su voz, la verdadera emoción, lo sabía porque había aprendido a interpretar la variedad de tonos de Sean aunque este no fuera tremendamente expresivo, justo lo contrario a él.

Cuando soltó sus muñecas, Aren retrocedió, tambeleándose, escrutándolo, luego apoyó una espalda contra una pared y se deslizó hasta el suelo, aun jadeando, respirando aceleradamente, mirándolo, ahora las rodillas no lo sostenía y tenía la impresión de que el pequeño se había removio con urgencia dentro de él cuando escuchó los gritos y cuando Aren golpeó a Sean repetidas veces, a un hijo no le gustaba sentir que estaban golpeando a su padre. Aren cerró los ojos apoyando la cabeza contra la pared, agotado por aquella tormenta de emoción de ambos, frunció levemente el ceño, apretandolo los labios, suspirando de nuevo, tratando de calmar el rumo de su sangre en sus propios oídos.

-¿Cómo podia saberlo Sean?-susurró ahora más calmado, con aquella sensual voz que poseía-Era la segunda vez que me dejabas en una cama...pensé que ya no merecía la pena y con la nota que dejaste me echaste a un lado como si no tuviera importancia alguna...quería quedarme, juro que quería, no me hubiera importado estar a tu lado mientras te enfurecias o llorabas, eso lo puedo soportar...pero te fuiste y me sentí perdido, estúpido porque no tuve el valor de pedirte mucho más, de pedirte que fueras para mi..-se rió quebradamente, abriendo los ojos verdes-y todo se jodió.Y tienes razón no fue tu culpa, tu fuiste sincero hasta el final..yo no..debía decirte que ..que...no era solo una aventura de cama o un amante mas ocasional...

Despacio se comenzó a poner en pie-Lo ocurrido en la ciudad hace unos meses es peor de lo que imagina y creo que si sabes lo que hice y para quien lo hice solo te enfurecerías mas..pero debes saber que esos meses fueron muy malos para mi, estaba borracho muchas horas y este mundo volvía importarme una mierda, de verdad, estaba tan jodidamente decepcionado con todo...que me daba igual...necesitaba creer que había algo para mi, algo que que no se marchara, algo mío.

Se apoyó en la pared, jadeando de nuevo, los cabellos castaños se pegaron a su rostro, mirándolo-Hablaré pero no quiero mas culpas...y necesito sentarme en una silla y beber algo con..azucar...-se tambaleaba, se sentía algo mareado. Desde el cuarto de bebé se escuchó de repente uno estruendo, era la cuna que se había venido abajo por su propio peso.
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Re: Mañana [Priv. Sean]

Mensaje por Invitado el Mar Jul 03, 2012 5:28 am

Cuando Aren se separo de Sean, este pudo incorporarse, aunque no se levanto del todo, quedo sentado, y apoyo su espalda en la comoda de la entrada mientras Aren parecia derrumbarse del todo, mas debil que antes. Apreto los labios sintiendo el escozor en ellos por la impotencia y la frustracion de querer tocarlo, consolarlo al menos y no saber si recibira un puñetazo de vuelta. Sin embargo, bajo la mirada a sus manos hasta que él hablo. Ninguno de los dos hicieron las cosas bien, habian errado suponiendo como se sentiria el otro, adivinando cual seria la mejor opcion para ambos y habia ocurrido justo lo contrario. Sean solto una pequeña carcajada de incredulidad, repleta de ironia por como el destino jugaba con sus vidas, siempre teniendo los ases bajo su manga, lo que él considero mejor para Aren, resulto ser la peor opcion posible.

-Siento haberme marchado Aren, jamas pense que llegaras a sentirte tan herido- alzó su mirada al moreno -Queria saber, incluso cuando perdi las ganas de seguir caminando, queria saber que estabas bien...pero a las semanas te libraste de ellos y no tuve mas noticias tuyas, entonces pensé que me habrias olvidado...- se levantó finalmente, con lentitud -Pense que te conocia lo suficiente como para acertar en mis decisiones y me equivoque en todo...- se acercó al hechicero -Y no sabia como volver a verte, que excusas poner para obligarme a buscarte, con que pretexto encontrarte, confundiendo lo que he sentido desde hace algun tiempo por ti...- soltó un lento suspiro y asintió a su pedido. No mas culpas y no mas pretextos. Realmente Sean no deseaba saber por que habia hecho tales desastres en la ciudad de los Angeles, o que le habia motivado a ello. Por lo que el hechicero le habia dicho, se encontraba confuso y se dejo llevar. Eso le bastaba, no le juzgaria por nada de ello, no estaba bajo las ordenes de Uriel. Le bastaba.

No obstante estaba dispuesto a escucharlo, cansado de guardarse las cosas para si mismo, deseaba que Aren hablara, asi fuera toda la noche escuchandole, asi como también deseaba que él le escuchase también.
Lo rodeó por la cintura, en la cercania, durante unos segundos detuvo su nariz cerca de sus fragantes cabellos y aspiro la dulce fragancia. Lo llevó hasta la sala, pero antes de llegar se escuchó un pequeño estruendo. El hibrido busco el origen de aquel sonido, pero desde aquella posicion no vió gran cosa. Un gato muy peludo y negro asomó a la vuelta del pasillo, escrutandolo con sus dorados ojos.

-Descansa aqui....te traere un refrigerio.- dijo el hibrido una vez dejó a Aren acomodado sobre el sofa, sin embargo de camino a la cocina no llego a esta, pues algo le llamo poderosamente la atencion. Era una habitacion de un tamaño mas bien mediano, pintada en un color verde pastel, decorada para un bebe y el estruendo venia de la cuna de madera que tristemente Aren trato de montar. Habia cantidad de juguetes en las estanterias, utiles de bebe, todo aquello que una madre pudiera necesitar para prepararse. Primeramente no entendio por que Aren requeriria tales cosas, no tenia sentido alguno y pensó lo mas evidente. El habia encontrado una mujer, habia rehecho su vida y se estaba labrando un futuro. Desconocia la posiblidad por mas remota que fuera, de lo que verdaderamente le ocurria al hechicero. Sintio que el corazon se le exprimia dentro del pecho, le ardia el cerebro y le quemaba la garganta, el destino estaba siendo de nuevo una furcia con él.
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Re: Mañana [Priv. Sean]

Mensaje por Invitado el Mar Jul 03, 2012 5:53 am

Aren se dejó llevar hasta el sofá, se sentía realmente agotado, se quedó con la cabeza reposando entre los cojines, le dolía la cabeza, cerró los ojos y se frotó las sienes, aun algo mareado por todo aquel arrebato y aunque se sentía algo aliviado al tiempo triste, parecía que de nuevo estaba en la casilla incial de la partida, que perdió todos los turnos y retrocedió hacia atrás en vez de ir hacia adelante. A veces se preguntaba como se las ingenió para casarse dos veces, suponía que todo el mérito fue de sus parejas que eran personas extraordinarias y que tuviera el valor de hacer tantas cosas arriesgas, de estar a su lado y de vivir el día a día con su volátil caracter. Apretó los labios cuando se le hizo un nudo en la garganta, malditas hormonas, estaba tan sensible que de repente quería llorar, llorar como un crio para terminar de soltar todo lo que tenía dentro de él, se frotó los ojos con fuerza, parpadeando, era un hombre, no una mujercita aunque ahora casi se sentía una.

Ladeó el rostro, Sean todavía no llegaba, frunció el ceño y se puso en pie, despacio, se desplazó por el piso hasta que vio en que habitación se encontraba ahora, sin poderlo evitar un leve sonrojo ascendió hasta sus mejillas, no sabía que debía estar pasando por la mente de Sean justo en aquel momento.

-Puedo explicarlo-traspasó el umbral y comenzó a recoger los pedazos de la cuna para apoyarlos contra la pared con cierto esfuerzo, alzó la vista hacia él y sus ojos verdes escrtuaron su rostro, sus dedos se aflojaron y dejaron caer una de las maderas al suelo-¿Qué ocurre?-Sean estaba algo pálido, casi parecía un condenado a muerte. Dio un paso hacia él y alargó la mano, sus morenos dedos cogieron la muñeca de Sean, suavemente, apretándola durante unos segundos, inspiró despacio...al sentir que un estremecimiento lo recorría y lo miró profundamente a los ojos, aun lo deseaba...aunque pareciera algo irreal, aun lo deseaba, observó sus labios sangrantes y dio tiró de su mano con algo de fuerza para mover su robusto cuerpo, su boca buscó la suya sin pararse a pensar en nada. Verlo en aquel estado lo había turbado y buscaba dibujar otro tipo de expresión en su rostro.
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Re: Mañana [Priv. Sean]

Mensaje por Invitado el Mar Jul 03, 2012 11:08 pm

Dejó caer la espalda contra la puerta, sin moverse de allí, una sonrisa triste se formo en sus labios al la cuna derrumbada, sin duda él la podria construir en unos minutos sin necesidad de instrucciones, sin embargo esa sonrisa desaparecio. Sintió que no podria decir palabra alguna pues la garganta se le habia cerrado. Demasiado tarde, Sean, demasiado tarde. No obstante mantendria la compostura, debia alegrarse por él, por haber sido valiente y desear tener un hijo incluso en esta epoca tan oscura, deprimente y caotica. Asi pues cuando Aren entró en la habitacion al ver que tardaba disimulo y sonrio leve.

-Eres un desastre con el bricolaje.- respondió a su pregunta -Si lo deseas puedo ayudarte.- asintió encogiendose ligeramente de hombros. Sintio unas horribles ganas de salir de alli... ¿Y si ella llegaba de donde sea que estuviera? Ni siquiera se veria capaz de mirarle a la cara, de...felicitarle por el futuro retoño. Sin embargo esos pensamientos desaparecieron cuando el hechicero lo aferro por la muñeca y lo miró intensamente con esos ojos de esmeraldas puras. Y sus labios buscaron los de Sean, quien confundido se dejó besar primeramente, para luego dominar con mas vehemencia la boca contraria. Lo que hacian estaba mal y era consciente de ello, no obstante lo rodeó por la cintura apretandolo contra su cuerpo mientras lentamente recuperaba el sabor de sus labios presentes en sus recuerdos. Como besar la misma naturaleza, Aren tenia un aliento fresco y un sabor dulce, la nectar y la ambrosía de los dioses paganos.

Rompió el beso abruptamente cuando sintió algo extraño entre los dos. No era posible que fueran sus sexos que ya se habian excitado, no...era como si la energia del hechicero se concentrara en un punto especifico, en su vientre. Sus cejas se contrajeron por la confusion y lo miró incredulo mientras levantaba la camisa de lino. Aquel estomago que recordaba marcado y ejercitado estaba ligeramente mas abultado, anormalmente abultado.
Siempre creyó que la magia tendria algun limite, que habia ciertas cosas que no podia hacer. Sin embargo resucitaba a los muertos, ¿Por que no podria crear vida en un cuerpo no preparado para ello? Era posible...era probable.

-Necesito que me expliques algo Aren...- musito lo mas calmado posible poniendo la palma sobre la piel calida del hechicero con la vista fija en la misma. La radiante energia. ¿Como no lo vió antes? ¿como no vio ese cambio en el estado del hechicero?.
-Pense que lo sabia todo, que nada ya podria sorprenderme... ¿Vas a tener un hijo?- al preguntar volvió la mirada hacia Aren escrutando su rostro, sus reacciones, sus proximas palabras. El nudo de su garganta se disipaba poco a poco a medida que miles de pensamientos cruzaban por su mente.
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Re: Mañana [Priv. Sean]

Mensaje por Invitado el Miér Jul 04, 2012 7:18 am

Aren comprendió lo mucho, mucho que había echado de menos a Sean cuando éste respondió a su beso, creyó que simplemente se limitaría a rechazarlo o quizás se quedara helado, sin reaccionar pero un ola de alivio tibio recorrió todo su cuerpo cuando sus bocas se amoldaron la una a la otra con la vieja sabidura de antaño, no poseía la toperza del primer beso pero sí su misma pasión casi desbordante, jadeó levemente cuando notó que tomaba su cintura para atraerlo hacia él. Las palabras amargas, la furia y el dolor fueron olvidados durantes esos segundos que volvía a tomar posesió de la boca de Sean, aquella boca que tanto echo de menos y que le hacia perder completamente el sentido de la realidad, aquel calor que parecía desprenderse de aquel hombre en apariencia tan gelido, tan imperturbable. El hechciero alzó sus brazos y le rodeó suavemente el cuello, colando sus dedos entre los cabellos de Sean, acariciándolos hasta que el krusnik rompió de repente el contacto de sus bocas y lo miró con sorpresa en sus ojos.

Aren emitió otro jadeo cuando le alzó la camisa de lino de repente y su vientre abultado se exhibía claramente como si lo señalera culpable de un delito.Era cierto que mucha de su energía estaba ahora concentrada justo en aquel punto era como si toda su magía estuviera operando sin su consentimiento, casi todas las energías dirigidas mantener la vida que se estaba formando dentro de él, a dar cabida al nuevo ser, mientras que en una mujer aquello era natural para un hombre requería poderes arcanos y la unión de poderosas energías como la de ambos.

Y por primera vez en mucho años un sonrojo invadió las mejillas del descarado hechicero, sintiendo la mano que Sean sobre su vientre ahora abultado, notando que su hijo nonato se agitaba levemente bajo aquellas calidas yemas como si respondiera al poder que manaba de Sean, hijo y padres separados tan solo por un poco de piel morena y músculo. No creyó que tuviera que decirle nada a Sean, se había mentalizado de que saldría solo adelante, que no necesitaba a nadie y su hijio tampoco. Pero ver la expresión de Sean al tocarlo, sus pupilas dilatadas y el tono incrédulo de su voz, logró que una enorme emoción se apoderara de Aren sin poderlo evitar.

-Sí...voy a tener un hijo-susurró roncamente-es posible la concepción masculina..sobre todo cuando hay dos seres poderosos involucrados..-sus destellantes ojos verdes se posaron en las gemas azules-Y sí..no hay duda que es tuyo puesto que no me ha tocado ningún otro hombre que no seas tú...-inspiró despacio, tratando de calmar las emociones cada vez más poderosas..."malditas y jodidas hormonas"-por..por eso...decidi venir aqui, tener un piso..no puedo llevar a un bebé de un lado a otro...y no..no sé..no sé que cuidados necesitará será medio krusnik y yo..yo ni siquiera se montar una jodida cuna pero..pero quería tanto..tener un hijo..-de repente los ojos de Aren se llenaron de lágrimas delatoras, alzo las manos y se las froto rudamente, se apartó unos pasos. Cogió una toatilla de bebé con patitos bordados de la cómoda y se lo pasó por el rostro.

-Son..son las hormonas, desde que estoy en estado estoy peor de lo normal..me cuesta mucho controlarme..mierda-se volvió a pasar la toalla por su rostro moreno, respirando más despacio. Aapartó al toatilla y miró la cuna en pedazos-mi hijo dormirá en un montón de hojas..-gruñó-así no será un mimoso..
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Re: Mañana [Priv. Sean]

Mensaje por Invitado el Miér Jul 04, 2012 9:52 am

Era la primera vez que Sean lo veia sonrojarse con furia y le pareció bello, desperto su lado mas tierno, casi toda esa tristeza e ira se desvanecia a causa de ell y finalmente él respondio a su pregunta. Dijo mas, mucho mas dejando a un Sean confuso y conmocionado. Hacia unos meses que acababa de perder a su hijo adolescente y ahora se enteraba de que Aren gestaba a un bebe en su vientre, un niño o niña con genes de ambos, una criatura viva y mágica. Era posible....era muy probable. Aren no mentia y Sean comenzó a respirar de forma mas agitada llevando una mano a su cabello alborotandolo varias veces, ante la presente evidencia.

Traer a un hijo en este mundo perverso y cruel, corriendo el riesgo de que se lo volvieran a arrebatar. Enamorarse perdidamente de Aren, corriendo el riesgo de perderlo en el camino. Correr el riesgo, exponerse a ser herido de nuevo, exponerse a amar a dos criaturas con el alma y el corazon. Sean sin darse cuenta habia estado dando vueltas alrededor de algunas maderas de la cuna que estaban en el suelo. Se veia cayendo antes de volar, esos presentimientos lo aterrorizaban y sin embargo, aunque paralizado por dentro sabia que queria formar parte de su vida. Lanzarse al ruedo, a la piscina, aunque esta estuviera vacia y se diera de cabeza en el asfalto.

-Entiendo que quisieras dejarme al margen.- susurro finalmente cuando dejó de dar vueltas y su respiracion se calmo, habia percibido unas lagrimas gruesas cayendo de las esmeraldas del hechicero y aunque le confirio una fragilidad que lo hacia incluso mas bello y exotico, supo que no quiso verlo llorar nunca mas. Nunca.

-Espero que no sea demasiado tarde Aren para formar parte de esta aventura, yo siempre he querido una familia ¿Sabes?...- musito escrutando su rostro -Cuando me entere que tenia un hijo, nada menos que un hijo demonio..raza con la cual siempre tuve confrontaciones..me olvide de lo que era y deseaba intensamente formar parte de su vida, crear un vinculo...pero desde el principio no fui un buen padre...abandone esa posiblidad, lo abandone a él...no quiero que vuelva a pasar.- bajó la mirada hacia la cuna, no pudo evitar sonreir de nuevo ante tal estropicio. Se inclinó sobre ella y recogió cada uno de los barrotes de una para apilarlos. Alzó la mirada hacia el hechicero y lanzó su mano hacia él, estaba sonriendo, pese a sentirse parcialmente paralizado interiormente por ser un pesimista agorero, sonreia por que en el contrario veia esperanza y un futuro, por fin, un lugar donde estar.
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Re: Mañana [Priv. Sean]

Mensaje por Invitado el Jue Jul 05, 2012 11:30 pm

Aren observó en silencio las vueltas que daba Sean como una pantera enjaulada, casi podía adivinar todos los pensamientos que cruzaban por su cabeza justo en aquel momento. Suponía que tenía miedo, mucho miedo, ya había perdido recientemente a un hijo y eso le supuso un gran dolor al krusnik, perder todo en un solo instante justo cuando estaba comenzando a amarlo, imaginaba que ahora lo roían unas poderosas dudas y quizás prefería no haber venido nunca ni llamado a su puerta, quizás ahora mismo prefiriera darse la vuelta y salir de la vida de Aren para siempre. El hechicero respiró algo roncamente, fuera cual fuera la decisión de Sean, él solo tenía una y era el camino que veía trazado delante de él, su hijo vendría a aquel mundo, quizás hiciera alguien como él, quizás tardó tanto en venir porque todavía no era su momento.

Dobló la toallita de patitos entre sus dedos de una forma algo descuidada, lo cierto es que lamentaría que Sean no fuera capaz de hacer frente a la situación porque le gustaría rectificar todo lo que hizo mal en el pasado, reconsiderando todas sus acciones, todo lo hizo mal. Comenzaron de una manera brusca y salvaje, escondiéndose el uno del otro aunque estuvieran desnudos en una cama, guardando sus secretos y anhelos, queriendo que aquella extraña relación de amantes funcionase aunque se daba cuenta que solo él quiso más allá, una especie de sonrisa amarga apareció en sus labios pero Sean había comenzado a sentir algo por él en los últimos tiempos.

Alzó la vista cuando Sean detuvo sus pasos, los orbes esmeraldas se posaron en los azules cuando pronunció aquellas palabras, sorprendiéndolo, alzó las cejas con incredulidad pero su sonrisa fue sincera al ver que comenzaba a recoger los pedazos desperdigados de la cuna, al parecer Sean aceptaba el reto de intentar buscar algo de felicidad en aquel mundo enloquecido y privado de toda razón o compasión. Aren observó su mano y poco alzó la suya, morena y de dedos largos, se la apretó suavemente dejando que halara de él para acercarse y ayudarlo también a recoger todo aquel estropicio.

-Es un chico, quiero que lo sepas..
.-sonrió-tengo el claro presentimiento de ello-fue apoyando las maderas contra la pared. Lo miró largamente, sus dedos apretaron la barra que estaba entre ellos-Sean...ya se que suena algo estúpidamente romántico pero me gustaría..intentarlo contigo de otra manera, intentar violarte la primera vez que te conocí no ha sido de mis ideas más brillantes, eso puedo jurarlo. Se que eres un tradicionalista en el fondo aunque has tenido tus amantes pero en el fondo te gusta las viejas formas.
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Re: Mañana [Priv. Sean]

Mensaje por Invitado el Vie Jul 06, 2012 8:54 am

Entrelazó fuertemente esa mano mientras jalaba suavemente a Aren hacia el suelo y entre los dos terminaron de recoger aquella maltrecha cuna. Sean se dió cuenta de la facilidad que tenia para abandonar, lo habia hecho con aquella demonia, con su hijo, con Aren en dos ocasiones...y siempre por cuestiones suyas, por una cuestión de ego. Deseaba tener una familia y por otra parte se aterrorizaba con ello poniendose a si mismo trabas. Casi 5000 años de existencia, era hora de dejar atrás el miedo, el desasosiego...por Aren, por su futuro hijo, pues este le habia confirmado que seria un varon, dejaria de ser tan egoista.

Su sonrisa se avivó, incluso una pequeña risa le siguió al escuchar al hechicero. Precarios e intensos habian sido sus encuentros, todos ellos. Parecia que lo unico que les motivaba era el deseo y la lujuria y quizas así al principio habria sido, sin embargo, los acontecimientos los habian sometido a ambos a duras pruebas y ambos las habian superado.
-Sobre todo por que te salió al reves..- susurro sin dejar de sonreir -Hagamos las cosas bien Aren. Nos hemos comportado como unos crios cuando es evidente que no lo somos...- asintio -No volvere a huir.- sentenció llevando la mano a la mejilla contraria apreciando la ligera rasposidad. Lo miró por largo tiempo y suspiro aliviado -Y debes descansar...dejame la cuna a mi- comentó al tiempo que se levantaba y lo ayudaba a él a levantarse también.

Lo llevó de nuevo al salon, al sofa en donde esperó a que se sentara.
-Tenemos muchas cosas de las que hablar...creo que ambos tenemos mucho que contarnos.- anunció con su siempre tono seguro y templado -Te traere agua fresca.- se giró hacia la cocina y esta vez si llegó a la misma no sin antes detenerse en la habitacion del bebe y quedarse un rato mirandolo. Por el camino llamó al chofer que estaba en la puerta y le dio instrucciones para que volviese a la ciudad, pues lo que en principio pareció una visita mas corta, efimera, parecia extenderse con sumo agrado.

Sustrajo la jarra de agua fria de la nevera y dos vasos, depositandolo todo en una bandeja y con ello regreso al salon, dejandola en la mesilla pequeña. Vertió un gran vaso de agua a Aren y se sentó a su lado ofreciendoselo.
-¿Crees que es buena idea criar a nuestro hijo en esta ciudad de mierda?.- preguntó y no escatimó en decir "mierda" aunque fuera una palabra prohibida en su vocabulario, pues era realmente un sentimiento de pura enemistad lo que Sean tenia con este lugar. Detestaba inclusive pisarla, sobre todo segun que zonas. Volvió a acariciar el vientre ligeramente abultado bajo las prendas de este, la palma de su mano podia captar la calidez y energia formandose poco a poco en ese interior.
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Re: Mañana [Priv. Sean]

Mensaje por Invitado el Mar Jul 10, 2012 6:15 am

Aren lo admitía, todo aquel tiempo se comportaron como crios, siendo como eran hombre adultos con cientos de años a sus espaldas en ningún momento fueron capaces de mostrar algun signo de madurez y sincesarse. Sunspiró cuando se acomodaron en el sofá, sus ojos repasaron el rostro de Sean, continuaba siendo tan atractivo como siempre y cuando se besaron hace unos minutos sintió que la llama del deseo se avivaba con la misma fuerza que los meses anteriores pero estaba vez no quería echarlo todo a perder por simple lujuria, no podía abalanzarse sobre él como un animal en celo y decirle que tenía ganas de hacer el amor en aquel mismo momento. No, sería más fuerte que todos esos cochinos instintos así que no pudo evitar mirarle el trasero fuerte cuando Sean se puso en pie para ir a buscar el agua para ambos.

Aprovechó y se recostó hacia atrás, escuchando los sonidos que hacia en su cocina. cerró los ojos unos instantes y se permitió sonreír, Sean estaba de nuevo allí, al menos eso era un principio, quería saber hasta donde podían llegar si hacian las cosas de otra forma, si intentaban hacerlas mejor, si se esforba...si se esforzaba en demostrar lo que sentía por él, que Sean sintiera que era capaz de amarlo al margen del ser ególatro que era, quería saber si era cierto ese dicho que a la tercera va la vencida. Se acarició el vientre, suavemente, el pequeño tomaba mucha de su energía para desarrollarse algo precozmente.

Abrió sus verdes ojos cuando sintió que el asiento de al lado se hundia y ladeó el rostro para mirarlo, sonrió de nuevo cuando los dedos de Sean se colocaron delicadamente sobre su vientre, palpando la curvatura que mostraba donde estaba descansando su hijo. Estrechó los orbes esmeraldas y miró por la ventana, escuchando de lejos varias sirenas de policía....-Tienes razón, es una ciudad de mierda.-volvió la vista hacia él-vámonos lejos, Sean, a alguna isla griega donde todavía se puede estar tranquilo, donde puede dar a luz sin miedo de que halla un ataque de demonios o que ocurra algo malo-posó su mano sobre la de él-Donde un niño pueda correr despreocupadamente.

Se inclinó hacia delante y bebió un largo trago de agua-si tu vienes conmigo no me importa donde..-susurró-¿Seguro que puedes renunciar durante unos meses a todos tus proyectos?-alzo los ojos hacia él.
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Re: Mañana [Priv. Sean]

Mensaje por Invitado el Vie Jul 13, 2012 8:46 pm

Sean acaricio suavemente aquella piel mientras el hechicero hablaba de escapar a unas islas griegas y sabia exactamente de un lugar perfecto para que ambos pudieran descansar lejos de las preocupaciones y del estres. Alzó la vista cuando la mano de Aren se posó sobre la suya y correspondio a su calida mirada con una sonrisa taimada. La otra mano que tenia libre la deslizó por la mejilla del hechicero, acomodando uno de esos mechones largos tras su oreja, admirando que tan bien le sentaba el pelo largo, lo rejuvenecia.

-Vayamos a Andros, una pequeña isla griega que esta casi virgen...allí podremos hacer un lugar para nosotros, a nuestro gusto..- se acercó al hechicero tras decir aquello y sus labios rozaron los de él -Nuestro pequeño paraiso Aren.- susurro sobre ellos antes de atraparlos entre los suyos con dulzura y suavidad. De nuevo ese sabor frutal, floral, tropical, un sabor que no habia descubierto antes en ningun hombre o mujer que hubiera besado, de hecho mientras lo besaba sin recaer en la pasion y la lujuria que le despertaria un simple beso, pensó que era unico, el unico que podria estar realmente con él.

-Lo delegué todo a personas de confianza que se que haran un buen trabajo, cuando me fui..asi que tengo todo el tiempo del mundo para dedicartelo a ti y a nuestro hijo. Quiero que mi vida tenga un verdadero sentido.- dijo el hibrido cuando se despego de los labios contrarios -Y ahora dime Aren...no nos vamos a ocultar nada, no vamos a mentirnos...te dire lo que hice en estos meses que estuve fuera y me gustaria que tu hicieras lo mismo.- se reacomodó de nuevo colocando las manos sobre su regazo y mirando al frente.

-He viajado a muchos lugares, Roma, Egipto, India, China...me quede algun tiempo en ellos y he ajusticiado a algunos por el simple placer de saciar mi ira o frustracion....creo que por algun estado me andaran buscando como sospechoso criminal.- se encogióp de hombros, lo relataba de la forma mas natural posible -y bueno...tras aquellas oleadas de ira, frecuentaba algunos bares, me tope con algunas personas y si bien ninguna llamó mi atención, no consegui sacar nada positivo de aquello, nada que consiguiera estabilizarme... sin embargo estaba mucho mejor que al principio...- ladeó el rostro para mirarlo -y entonces fue cuando me entere de que te habias involucrado en asuntos turbios...- lo miró de forma incisiva, necesitaba saber lo que en un principio lo habia traido de vuelta con el.
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Re: Mañana [Priv. Sean]

Mensaje por Invitado el Dom Jul 15, 2012 12:38 am

Aren cerró los ojos cuando sus bocas se volvieron a unir suavemente, inspiró sobre los labios de Sean, saboreándolos despacio, perdiendo por unos segundos la noción de la realidad, era cierto, deseba perderse con Sean lejos de todo aquello, lejos de los demonios, del olor a azufre y de la mgia corrupta, por unos momentos solo existió aquella boca que se unía a la suya, dándole aquello que siempre deseaba, más allá de la lujuria o el sexo, era el sentirse apreciado, deseado, querido. Los dedos de Sean sobre su mejilla le parecieron calientes, tiernos y delicados pero como siempre con aquel tacto tan masculino del híbrido. Cuando sus bocas de separaron, sus ojos volvieron a encontrarse con la fuerza de dos imanes y sus palabras lograron abrirse paso entre la abotorgada mente de Aren que ahora mismo estaba envuelta en una niebla rosada, logró despejarlo por completo.

Se separó, lo que tenía que contar bien pudiera valerle perder ahora a Sean, podría mentir, engañarlo pero habían acordado que nada de secretos entre ellos dos, nada de ocultar las cosas o los pensamientos, no podía iniciar una vida o relación nueva sin dejar las cosas claras. Apretó los labios y frunció el ceño, volvió a beber un poco más de agua, aclarándose la garganta.

-Ya dije que esos meses no estuve demasiado coherente, bastante borracho mas bien.-ahora que lo recordaba se asombraba de no haber acabado realmente mal-De una forma u otra entré en contacto con demonios, con Astaroth...digamos que fue algo un poco accidental. Me propuso un trato, quería que actuara como su agente, que atacara ciertos lugares y esparciera esencia de arcángel para implicar al mismo Uriel...-ladeó el rostro, mirando al frente, sintió que su corazón se aceleraba dentro de su pecho, sabía que Sean montaría en cólera- A cambio él lograría que tuviera un descendiente, ya debía saber que estaba en cierta forma preñado pero mi magía no dejaba desarrollarse al feto, todo el proceso estaba suspendido.-la mandíbula de Aren se tensó-la noche que estuve bajo el techo de Astaroth...tuve sexo pero no con él sino con una mujer, Astareth. Fue...como si todo ocurriera dentro de mi cabeza, una ilusión en un jardín egipcio, me confesó que ella era la mitad femenina de Astaroth y de alguna forma aquella noche escapó a su control.

De alguna forma le fue infiel, no volvió los ojos hacia él, no quería sentir que lo miraba con desprecio u odio, ya no podía volver atrás, las palabras estaban dichas, suspendidas en el aire como puñales. Aren volvió los ojos despacio hacia él-¿Aun quieres ir conmigo a esa isla?-si iba a ser rechazado al menos que se lo dijera ahora, lo comprendería pero prefería eso en aquel momento que un silencio helado o indiferencia.
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Re: Mañana [Priv. Sean]

Mensaje por Invitado el Dom Jul 15, 2012 10:03 pm

La simple mención del demonio hizo que Sean tensara el rostro y frunciera el ceño, sin embargo no dijo nada mas y se limitó a escuchar. Sus opiniones para con los demonios habian vuelto a ser la misma de siempre, a su hijo fallecido lo consideraba un ser, no un demonio, un hijo, no un infernal y fuera de ello repelia todo favor o mision posiblemente ofrecida por uno de aquellos. Si bien era cierto que tuvo un encuentro afable con una bella y letal mujer, sin embargo el encuentro no paso mas de unas copas, por muy pecado que representara. Pese al enfurruñamiento que causaba ese nombre en Sean que tan habilmente camuflaba, comprendió por que en un principio lo hubo relacionado con Uriel, otro nombre que lo crispaba interiormente y relacionó que ambos sujetos se encontraban en una guerra abierta.

Sus labios se abrieron dispuestos a interrumpir sobre el hecho de que el demonio influyera sobre el nacimiento del bebe, conocia de esos pactos en donde influian en la natalidad de otros seres que luego reclamaban como suyos, sin embargo simplemente habia roto el bloqueo que el mismo organismo de Aren habia fabricado lo cual ocasiono que suspirara lentamente prosiguiendo en la escucha. Percibia los cambios en el rostro del hechicero y no era para menos, le estaba contando la verdad, toda la verdad incluso aquello que dolia y heria.

Pero ¿Quien era el para reclamarle nada? Lo habia abandonado, él se habia buscado su propio consuelo y sin embargo Sean sentia que ardia por dentro. Ese maldito demonio finalmente lo tuvo que implicar en sus juegos, de una forma u otra, Aren habia gozado con el. Se crispó y se levanto con demasiada brusquedad del sofa. Respiró hondo y caminó hasta la ventana, abriendola para dejar que la brisa de lugar entrara.
-Si...claro que quiero ir, esto no cambia mi decision pero sin embargo me ...me pone furioso imaginarte con otra persona, simplemente.- dijo dandole la espalda hasta que finalmente se volteo y lo miro, estaba siendo sincero, comunicativo, antes se habria callado y lo habria guardado en su hermético interior, sin embargo...

-Estabas solo, necesitabas consuelo....es comprensible, lo cual no quiere decir que me agrade...solo que...- se acercó nuevamente al hechicero sentandose frente a él en la mesita de madera -tendre que emplearme a fondo para que lo olvides todo de ella..- susurro acariciando el muslo de Aren con la mano mientras lo miraba con sus iridiscentes orbes -¿Te has vuelto a encontrar con el?.- preguntó finalmente.
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Re: Mañana [Priv. Sean]

Mensaje por Invitado el Miér Jul 18, 2012 11:17 pm

Aren apretó los labios cuando Sean se levantó del sofá con aquel ímpetu, notaba que estaba furioso, molesto y aunque en el momento en el cual estuvo con Astaret ni siquiera sabía donde se encontraban ni eran pareja sintió que en cierta manera lo traicionaba. Pero en los momentos que aquella hermosa mujer lo colmó con sus besos pudo olvidar durantes unas horas el corazón que latía roto en su pecho, nunca creyó que volverían a encontrarse, de hecho se hizo a la idea de que seguiría su camino en soledad pero procurando prepararse para el acontecimientos más especial de su vida; en nacimiento de su hijo. Reencontrarse con Sean había sido como sacudir todo de nuevo, su mundo entero y percatarse que todavía sentía demasiado por aquel hombre reservado y orgulloso.

Observó su ancha espalda, los tensos hombros, esperaba un silencio helado o quizas unas palabras crudas y directas, que lo azotaran, los ojos verdes se aclararon cuando escuchó aquellas palabras, parecía que lo estaba aceptando, que lo comprendía aunque puede que tardara tiempo en asumirlo del todo o puede que realmente quisiera comenzar desde cero con él. Cuando Sean se volvió hacia él, esperó en silencio, dejándolo hablar y sonrió cuando dijo que debería emplearse a fondo para que la olvidara, Sean no se percataba que tenerlo alli ya lo tenía completamente en vilo pero no quiso contradecirlo, quería toda su atención exclusiva sobre él.

Inspiró despacio cuando aquellos dedos se posaron sobre su muslo, acariciando sutilmente y le sonrió más ampliamente mientras sus verdes ojos destellaban-No he vuelto a saber de é, también me he mantenido alejado, con una fue mas que suficiente-susurró y se inclinó despacio y besó su boca, tiernamente quizás, dulcemente y luego separó sus labios de los suyos, quizás de nuevo se estaban apresurando demasiado-vámonos entonces cuanto antes de esta ciudad, tengo malos presentimientos de lo que se avecina, cuanto más lejos, mejor.
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Re: Mañana [Priv. Sean]

Mensaje por Invitado el Jue Jul 26, 2012 3:52 am

Meses atras el destino le habia arrebatado la felicidad a Sean, arrancado de cuajo de su sereno corazon toda esperanza y motivo de alegria...habia maldecido al hado por ser tan desgraciado con su persona, pero ahora, en este mismo instante le habia devuelto la sonrisa, la ilusion...la sonrisa por lo que se gestaba en el vientre de Aren. Inspiró profundamente y asintió, marcharse cuanto antes de allí era la mejor opcion para los tres, aun tendrian que elegir una isla de su agrado, comprarla, instalarse en ella..aunque de la construccion de su hogar se ocuparia el mismo krusnik.

-Nos iremos.- susurró una vez los labios del hechicero dejaron de tocar los suyos, pero no asi la mejilla de este que acariciaban los grandes dedos del castaño -Mañana...ahora es tarde, debemos descansar.- asumió habiendo advertido el cansancio en su mirada y en su rostro. Se levantó y tomando a Aren de la mano lo ayudo también. Sin necesidad de preguntar por donde se encontraba el dormitorio, lo condujo hasta él como si fuera su casa, mientras lo afianzaba con su brazo por la cintura.

Una vez llegaron a la habitacion, el hibrido se puso a las espaldas del hechicero y fue desabrochando la camisa -Al alba emprenderemos el viaje...espero que no tengas demasiado equipaje.- susurro con una serena sonrisa adornando sus labios, besando el lateral de su cuello. Lo fue desvistiendo lentamente aprovechando para acariciar ese cuerpo que sus manos tanto habian añorado aunque lo negasen orgullosamente y lo fue dirigiendo hacia la cama en donde lo hizo recostar.

La pretension de Sean no era otra que dormir a su lado, descansar ambos, pero quien sabe si el mismo podria contenerse cuando sus cuerpos se rozasen por inercia en ese espacio no tan amplio. Se desvistió, doblo escrupulosamente sus ropas dejandolas sobre la comoda, tan pulcras como si fueran a ponerse en venta de nuevo y quedando simplemente en boxer negros fue hasta el lecho, recostandose al lado del hechicero.
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Re: Mañana [Priv. Sean]

Mensaje por Invitado el Vie Ago 03, 2012 4:11 am

Aren se dejó llevar hasta el dormitorio, todavía algo atontado por lo que estaba ocurriendo entre ellos, todavía le daba la impresión de estar dentro de un sueño que se pudiera desvanecer en cualquier momento y despertarse en una cama vacía y fría. Sus dedos se aferraron con fuerza a los de Sean, casi dolorosamente, palpando su carne y sus huesos, sus ojos verdes destellaron en reflejo de su sonrisa. Entraron en la habitación que olía madera, había unos cuantos libros sobre maternindad y cuidados de niños sobre la sencilla mesilla de noche, era evidente que Aren se tomó la molestia de asesorarse, de tener conocimientos, una mujer poseía su instinto maternal pero él tendría que hacerlo con lo que supiera y toda su dedicación, una criatura sobrenatual llevaban mucho esfuerzo y sabía que no sería como los demás niños en los otros aspectos.

Suspiró cuando las fuertes y masculinas manos de Sean se posaron sobre él, haciendo que se estremeciera por el deseo, apreto un poco los labios, tocandose el vientre, no debía emocionarse en exceso pero fue algo inevitable cuando el blusa se deslizó por sus hombros, revelando su piel morena y su espalda, suspirando se metio entre las sabanas, solo con su ropa interior, ya no sentia tan sexy como antes, le habia dado la estúpida impresión que había engordado aquellos meses, sus ojos verdes recorrieron el escultural cuerpo de Sean, no sabía que era pero incluso ahora le parecia mucho más atractivo que meses atrás, quizas fruto de la separación de ambos y de desearlo cada noche cuando estaba solo.

El colchón se hundió un poco más bajo el paso de Sean y Aren se giro despacio, lo abrazo de repente, enredando sus piernas con las suyas, sonrió y besó su boca, despacio-te pediría tener sexo..pero aun no estoy nada seguro de esto-se palpo suavemente el vientre aunque se moría de ganas por escucharlo gemir, sentir sus manos y tambien su polla, sí, eso lo excitaba. Inspiró profundamente, apelando a su control y cerró los ojos-no tengo demasiado equipaje, hay mas ropa de bebé que mía-rio suavemente, acomodandose contra su pecho, sus dedos morenos recorrieron el tatuaje de la pantera.
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Re: Mañana [Priv. Sean]

Mensaje por Invitado el Vie Ago 03, 2012 9:16 pm

-Tendremos mucho tiempo Aren...ademas...tengo que reconquistar tu cuerpo y dejar mi olor en ti...permanentemente- susurro a su oido tras esbozar una ligera sonrisa mientras el otro se acomodaba calida y tiernamente contra su cuerpo. Aun estaba un tanto molesto por el hecho de que hubiese retozado con otra y que esa otra hubiese dejado algun tipo de señal de posesion en Aren. Asi eran los demonios, unos malditos malnacidos, nunca se sabia a que podias enfrentarte.

Como en una simbiosis perfecta, Sean lo abrazo entre sus fuertes brazos y espero a que el hechicero se durmiera para poder descansar casi al compas. Y asi durmieron tranquilamente, para Sean fue la primera de muchas noches que pudo realmente descansar.

Continua aqui: http://www.damnedsouls.net/t1239-tres-no-son-multitud-privado#18435
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Re: Mañana [Priv. Sean]

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